Mediante esta figura, los barrios más degradados de la ciudad recibirán una inversión de casi seis millones de euros. Con esta partida, que cuenta con aportaciones de Ministerio de Vivienda, el Gobierno de Aragón y el propio Ayuntamiento de Caspe, serán remodeladas 110 viviendas del casco histórico. Los propietarios también deberán poner su granito de arena, aunque serán subvencionados con hasta 18.000 euros.
El objetivo del plan es recuperar y poner en valor el núcleo más primitivo de Caspe, en el que existen zonas que se encuentran realmente degradadas.
La inversión que se realizará en esta zona asciende hasta los seis millones de euros y tiene un plazo de ejecución de tres años.
En la partida también se incluyen los gastos derivados del realojo temporal de los vecinos y la puesta en marcha de una oficina técnica cuya misión será asesorar a los propietarios y facilitarles los trámites necesarios para acogerse a esta actuación.




