Torre de Arcas volverá a convertirse en todo un enclave cultural gracias al Matarraña Íntim, un certamen que desde hace doce años lleva las artes escénicas a espacios poco convencionales del medio rural. El festival convertirá al municipio, el más pequeño de la comarca, en epicentro escénico durante este fin de semana, un factor más que positivo para un pueblo en el que "la escuela lleva 20 años cerrada y en invierno viven escasas 40 personas", tal y como apuntó su alcalde Luis Lasmarías, este miércoles durante la presentación.
Organizado y dirigido por Jacobo Julio Roger, junto a Fernando Mallén, también en la organización y que actuará con su grupo "Barraca Band" en el festival, además de con el respaldo institucional de la Comarca del Matarraña, el festival combina literatura, teatro, poesía, música y performance, con una programación con 18 propuestas diferentes que se desarrolla en viviendas particulares, plazas y espacios comunales como el antiguo horno de pan, marco incomparable, en el que se ha llevado a cabo la presentación del festival, amenizado por Las Liantas. En la presentación de este miércoles no ha faltado la presencia de productos de la zona: vinos de la bodega Venta d’Aubert, jamón del Grupo Arcoiris, cocas artesanas de Casalduc y quesos de Kaiolar.
La escena entra en las casas
Con el concepto «hábitat» como hilo conductor, esta edición plantea una reflexión artística sobre los modos de vivir, habitar y pertenecer. Las dieciocho propuestas buscan activar la memoria de los espacios y generar una experiencia inmersiva que solo puede producirse en contacto directo con el entorno. Obras como Macasa, de Carmen Marí, y Jana de los tres países, del dramaturgo Pera Fullana, abordan temas como la migración, la precariedad residencial o el desarraigo desde una mirada íntima y comprometida.
Las actuaciones no se limitan a los escenarios. En varias casas particulares del pueblo, los salones, patios y zaguanes se convierten en espacios de representación. El vecindario participa cediendo espacios y colaborando en la producción. «Cedemos nuestra casa para una de las funciones y también guiamos visitas por el pueblo», explican Joana y Martina, dos jóvenes del municipio que participan activamente en la organización.
Complicidad vecinal y artística
El impulso local ha sido clave para hacer posible esta edición. El nuevo hotel municipal, aun sin inaugurar, ha servido de alojamiento para parte del equipo artístico, tras más de dos décadas de obras y fases de acondicionamiento. «Si no lo tuviéramos, habría sido imposible acoger al festival», reconoce el alcalde, que también destaca la implicación de los vecinos en tareas logísticas previas como limpieza, montaje y adecuación de espacios.
El festival prevé la asistencia de entre 300 y 400 personas durante los dos fines de semana, una cifra significativa para un pueblo que apenas supera los 80 habitantes censados. La programación incluye bastantes propuestas gratuitas, conciertos nocturnos y recorridos escénicos que permiten conocer el patrimonio desde una perspectiva sensorial.
Matarraña Íntim forma parte de "Festivals del Matarranya", una iniciativa que aglutina propuestas culturales estivales en distintos municipios de la comarca. «Esta es una forma bonita de conocer Torre de Arcas y de ver cómo sus vecinos y vecinas se vuelcan para ofrecer espectáculos dignos de recordar», destaca Nerea Caldú, vicepresidenta de la Comarca del Matarraña. «Este festival ya es un referente. Hay quien repite año tras año, y eso demuestra que estamos acertando», añade. «Este festival es pionero en llevar las artes escénicas a espacios que no son los habituales», señala Ana Casasús, desde el área de Cultura comarcal.
Levadura Poesía, colectivo artístico que participa por primera vez desde dentro, resume así el espíritu del encuentro: «El hábitat es también cómo te habitas a ti misma. Y Torre de Arcas, pese a su tamaño, nos ha hecho sentir en casa». A lo largo de las ediciones anteriores, el certamen ha recorrido pueblos como Ráfales, Calaceite, Fórnoles o La Fresneda, construyendo una red de cultura desde lo íntimo, lo rural y lo compartido.








