La localidad de Albalate del Arzobispo se ha despedido ya de los 28 jóvenes que, junto a sus responsables, han formado parte del Campo de Trabajo que organiza Jóvenes Dinamizadores Rurales desde hace 10 ediciones. Las antenas rurales tienen entre 14 y 17 años y proceden de 11 comarcas y, hasta este jueves, han convivido en el día a día albalatino.
Cada año se elige una localidad y esta vez ha sido Albalate la que ha servido de punto de encuentro. Durante cuatro días los participantes han vivido una experiencia de voluntariado y convivencia centrada en el servicio a la comunidad y el aprendizaje.

«Dentro de todas las acciones que organizaciones en Jóvenes Dinamizadores Rurales, en esta pretendemos que los jóvenes aprendan realizando un servicio a la comunidad», dice la coordinadora, la caspolina Sara Cortés. Reconoce que «es fácil trabajar con estos jóvenes», porque son personas que a priori ya están motivadas y sensibilizadas y «tienen un compromiso con el territorio importante porque durante el año también colaboran con sus comarcas». Por eso, aunque las altas temperaturas no lo han puesto sencillo, se han adaptado las actividades.

Trabajos para la comunidad y juegos
Durante estos días los participantes han desarrollado diversas acciones de mejora y dinamización en el municipio. En el ámbito social, han colaborado con la Residencia de Personas Mayores mediante la organización de actividades de ocio, tiempo libre. También han elaborado material audiovisual para dar a conocer y poner en valor el patrimonio, los recursos y la identidad de Albalate del Arzobispo.

Además, han llevado a cabo trabajos de mantenimiento y mejora de espacios públicos. Eso incluye la limpieza de la zona fluvial y actuaciones de conservación en la zona urbana mediante labores de pintura y mantenimiento de elementos de madera y metálicos, contribuyendo al cuidado y embellecimiento del entorno.
Las tardes se han dedicado al conocimiento del territorio y al disfrute de actividades de ocio educativo organizadas por el Área de Juventud de la Comarca del Bajo Martín. Entre las propuestas programadas destacan la visita al castillo y a las bodegas, un taller de astronomía y un sendero interpretativo para descubrir el patrimonio natural y cultural de la zona. Entre las 12.00 y las 18.00, las horas de más calor, espacios a cubierto y la piscina han sido grandes aliados.

Además de la Comarca, Adibama ha colaborado y también el Ayuntamiento, que ha cedido espacios y les ha facilitado el alojamiento en el albergue. También ha prestado apoyo a través de la brigada municipal.







