El Ayuntamiento de Aguaviva continúa avanzando en la rehabilitación de su ermita de San Gregorio. El templo fue incluido en 2021 dentro de la Lista Roja de Hispania Nostra, que recoge cerca de 800 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato. Y por ello, el consistorio ha doblado esfuerzos para intentar frenar su deterioro y recuperar parte del templo.
El resultado final de las últimas intervenciones fueron presentadas al público el pasado domingo con un concierto a cargo de Bárbara Breva. Todavía queda mucho trabajo, pero se ha avanzado en lo más urgente. "Hemos podido recuperar el exterior, recuperar los paramentos, cerrar los óculos y conseguir que no entre animales, además de frenar el vandalismo", apunta su alcalde, Aitor Clemente. En total, han invertido casi 100.000 euros.
Inicialmente tenían prevista una partida de 80.000 euros dentro de su Plan de Sostenibilidad Turística, aunque finalmente hubo fondos que redistribuir y se destinaron finalmente a la ermita. "Fueron 20.000 euros más que nos permitieron hacer el embaldosado de la planta baja de la ermita. Ha ganado mucho con esta actuación", concreta Clemente.
Ahora quedaría pendiente intervenir en la escalera, el coro y los acabados interiores de la sala principal de la ermita, lo cual supondría "una considerable inversión". El Ayuntamiento intentará acceder a más ayudas para seguira avanzando, aunque por ahora celebran haber conseguido salvaguardar este inmueble tan significativo para sus vecinos.
Para estrenar las obras, decidieron optar por una inauguración que no fuera al uso. "Apostamos por una actuación musical que animara a la gente a acercarse a la ermita para conocer la intervención de primera mano. Fue un éxito de asistencia", celebra el alcalde.
Como curiosidad, en el interior de la ermita hay un grafiti escrito en plena batalla de Teruel por un brigadista estadounidense. «Edwar Muscala Lincon Washington Battalion 15 Brigade 25 December 37 Minneapolis USA» que aún se puede leer en la pared izquierda del altar principal de la ermita de San Gregorio Magno. Otra de las sorpresas es la de una figura humana tallada en madera que cuelga de la cúpula. Se trata de una ermita barroca de planta hexagonal rematada por una cúpula piramidal de seis lados y cubierta con teja.









