Llevan cinco años repartiendo alegría por todo el Bajo Aragón y, poco a poco con su buen hacer, cada vez por más lugares. Cinco años animando fiestas de todo tipo y también causas solidarias varias, es un cumpleaños a celebrar y el sábado se montó una buena en Calaceite. Todavía retumba el eco de los tambores y timbales de la docena de batucadas (trece contando a la anfitriona) y más de 300 personas que celebraron el aniversario de Alcabatuk.
Si una agrupación sola ya anima, poco cuesta imaginar el festival que pueden organizar doce además de la anfitriona. «Estamos muy contentos, ha ido todo rodado desde por la mañana y hemos tenido una gran aceptación y es la primera vez que hacemos esto. Con muchas de las que han venido no nos conocemos y aquí estamos celebrando y en un ambiente muy familiar, que creo que es lo que mejor define al mundo de la batucada», valora Javier Royo, uno de los integrantes de Alcabatuk.
Se eligió Calaceite por ser el origen. Allí se formó el primer grupo que dio pie al de Alcañiz y hoy son un buen número de personas de varias poblaciones. Entre ellas, de Valdealgorfa, donde ensayan los jueves con Vane Magaly y Felipe Cisternas, instructores que se desplazan desde Zaragoza. Ambos impartieron los talleres el sábado de danza afrobrasileña y percusión. La gran fiesta tuvo una gran exhibición como broche. Repartieron alegría en el pasacalles de la plaza del Ayuntamiento a La Balsa, su base del día. Los anfitriones contaron con la presencia de Samba de Norte, de Jaca; Samba tu Arte, de Madrid, que desfiló en dos grupos; Takatak, de Fuentes de Ebro; A ritmo de vida, de Valderrobres; Soroll y Prou, de Corberá d’Ebre; Engrescats, de Tarragona; Batupandeiro, de Castellón; Goza Batuque, de Zaragoza; Esmuvi, de Vinaròs; Boctukada, de Tortosa y Raizes, de Valencia. Además, fuera de desfile y participando en los actos de la jornada, estuvieron Batukañera, La Codoñera; Batukaña, de Gallur, y Trokobloco, de Zaragoza, que además realizó un show sorpresa por la noche.
Los actos estuvieron abiertos a todo el público, y vecinos, acompañantes y turistas que se encontraron con la alegre estampa, se detuvieron a admirar su arte. Y es que cada una tiene su estilo y lo demostraron dejando un buen sabor de boca en las exhibiciones que empezaron a las siete y media de la tarde y se alargaron tres horas hasta la noche. El Ayuntamiento y la Comisión de Calaceite, surtieron de comida y bebida a público y participantes y se ocuparon de la logística para el descanso. También aportaron los shows de cierre en el escenario con Barraca Band y Lo que hay, ambos del Matarraña.
























