Aitor Clemente Guillén fue elegido alcalde por sus vecinos en las elecciones municipales de 2015. Se presentó bajo las siglas de Ganar-Aguaviva, la corriente de izquierdas nacida de la revolución del 15M y que también supuso un cambio en el consistorio local tras décadas de gobiernos de la UCD (Unión de Centro Democrático), PSOE, PP y PAR. En 2027 se cumplirán doce años desde su llegada al ayuntamiento y considera que ya se ha cumplido su tiempo en el cargo.
Comunicó su decisión con el inicio de las fiestas patronales, en su discurso la noche del pregón. La cita con las urnas no será hasta primavera, pero comunicarlo con tiempo era importante. "Llevaba un tiempo dándole vueltas y, si algo tenía claro, es que la decisión que tomase la quería tener segura ya en fiestas para tener la oportunidad de contarlo bien y poder explicarme", dice. Así lo hizo.
Asegura que no existe un motivo concreto, sino un cúmulo de varios. "Entiendo la alcaldía con una implicación total, y no sé delegar, con todo lo que eso conlleva. El tiempo se lo quitas a tu familia, a tus amigos y a ti mismo y termina desgastando mucho", apunta. "Eso sí, que conste, que todos estos años he trabajado así porque así lo he querido y lo he hecho muy a gusto, muy feliz", añade.
Pero, con doce años y tres legislaturas, cree que ya es hora de dar un paso a un lado y dejar espacio a otras personas. "Siempre he dicho que para un pueblo pequeño, cuatro años son pocos porque no da tiempo a hacer mucho, pero con ocho ya se pueden hacer proyectos. En nuestro caso ya decidimos volver a presentarnos una vez más porque llevábamos varias iniciativas en marcha y no queríamos dejarlas a medias, pero ya ha llegado el momento", reflexiona.
Reconoce estar agradecido por todas las muestras de cariño que está recibiendo desde que hizo pública su decisión, y ya avisa de que seguirá estando pero de otras maneras como ya lo estaba antes de ser alcalde. En años previos a su llegada al ayuntamiento fue una de las caras visibles de la Plataforma El Bergantes No Se Toca, creada en 2013, pero también es notoria su implicación en varias asociaciones y en el club btt, entre otras. "Seguiré ahí pero desde otra posición ayudando en todo lo posible al pueblo, pero es cierto que estos días están siendo duros emocionalmente. Las fiestas ya lo fueron, me costó no romperme, y el próximo gran día que serán las Alfombras del Santísimo Misterio, seguro que también lo serán. Me emociono solo de pensar en ello", concluye.








Seguramente el mejor alcalde del Bajo Aragón histórico.
Una pena que no continúe