Los actos por el Día de la Atención Temprana se repartieron por las tres provincias aragonesas este martes 16 de junio en una jornada de visibilizar y sensibilizar. Alcañiz y Caspe se sumaron a esta cita con actividades de calle en la que implicaron a niños, familias y la pesca de patitos de goma, reparto de globos y manualidades. Además de "celebrar un día importante", de esta manera la Fundación Atención Temprana salió a la calle en una toma de contacto con la ciudadanía para insistir en la importancia de intervenir en la infancia y la prevención.
Entre los centros de Alcañiz y Caspe atienden a un total de 157 niños en el programa de 0 a 6 años: 59 casos en Caspe y 98 en Alcañiz. "Vemos cómo progresivamente se van incrementando los casos, pero ¿eso significa que hay más niños con necesidades en el desarrollo? Creo que tiene que ver con que se detecta mejor, se previene; porque también la atención temprana es prevención, y en eso estamos haciendo un trabajo muy importante todos los recursos que trabajamos con la infancia", dice la directora, Nuria Porcar.
El programa de Atención Temprana depende del IASS (Instituto Aragonés de Servicios Sociales) y está destinado a menores entre los 0 y los 6 años en los que se detecta que necesitan de una intervención especializada en ese momento de su desarrollo. La puerta de entrada es el IASS, desde donde se deriva a los pequeños entre los 0 y 3 años a través de los recursos sanitarios, pediatría, primaria y recursos hospitalarios; mientras que de 3 a 6 son los centros educativos con sus equipos de orientación quienes realizan esta derivación. A partir de ahí, las familias se someten a una valoración en los centros base donde estiman si finalmente se incluye al niño en el programa y qué tipo de tratamientos y frecuencia necesita.
Tras la valoración definitiva comienza la cobertura de los centros. "La acogida siempre se hace con las familias, y es muy importante porque muchas se sienten vulnerables si acaban de recibir un diagnóstico y es un momento muy importante de acogida y que conozcan el centro y a los profesionales que acompañarán a su hijo", añade. En función de las necesidades de cada menor se pueden prestar diferentes servicios desde la estimulación precoz, hasta psicoterapia, pasando por psicomotricidad, fisioterapia y logopedia. "La importancia del trabajo en atención temprana es que, más allá del profesional que lleva o guía el tratamiento del niño, somos equipos multidisciplinares, con lo cual el niño está atendido en todos los aspectos del desarrollo", apunta Porcar.
El trabajo también se realiza en red con otros ámbitos de la vida del menor como la escuela a través de docentes y orientadores, así como pediatría y las propias familias. "Toda intervención temprana va a tener un impacto muy importante en el desarrollo de esos que serán adolescentes", señala. En Caspe existe un convenio con el Ayuntamiento para intervenir en la escuela infantil y otro con la Diputación de Teruel permite hacerlo en la escuela infantil municipal.








