Hay festivales en los que la música es la protagonista. En Aragón Sonoro también lo es la gente. Lo que se vive durante estos días en Alcañiz va mucho más allá de los escenarios: reencuentros entre amigos, cuadrillas recorriendo las calles con camisetas de colores, familias compartiendo el vermú entre concierto y concierto, abrazos, bailes improvisados y la sensación de que, durante unas horas, toda la ciudad late al mismo ritmo.
El sábado volvió a demostrar por qué Aragón Sonoro se ha consolidado como uno de los festivales más queridos de la comunidad. Desde la mañana, cientos de personas llenaron el casco histórico de Alcañiz. A los vecinos se sumaron visitantes llegados desde distintos puntos de Aragón e incluso de fuera de la comunidad, atraídos por una fórmula que combina música en directo, acceso gratuito y un ambiente que quienes lo conocen califican como «insuperable».
Ni siquiera el intenso calor frenó las ganas de disfrutar. Los abanicos se convirtieron en compañeros inseparables durante el mediodía en la plaza del Mercado, donde el público buscaba cualquier rincón de sombra sin dejar de seguir las actuaciones. Otros optaron por refrescarse con pulverizadores, pistolas y espráis de agua, una imagen que terminó siendo una de las estampas más repetidas de la jornada.
El escenario de la plaza del Mercado abrió el día con las actuaciones de Narel, Effe y DelaCueva. Los tres conciertos reunieron a cientos de personas alrededor de la música en directo y sirvieron para calentar el ambiente antes del esperado tardeo. «El ambiente es una maravilla», resumía una vecina mientras esperaba el siguiente concierto. El tiempo empieza a darnos un respiro, así que a disfrutar como enanos». Como tantos otros alcañizanos, aseguraba que faltar al festival «sería una barbaridad», porque «somos de aquí y no nos vamos a perder esto nunca». El ambiente también sorprendía a quienes acudían por primera vez. «Nos está encantando y lo estamos disfrutando muchísimo. Lo que más nos gusta es el ambiente que hay», comentaban varias jóvenes que se estrenaban este año en el festival.
Vecinos y visitantes disfrutan de la septima edición de Aragón Sonoro 2026 / A.F
Florida&Hermoso, el tardeo que ya es tradición
Si hay un momento que muchos alcañizanos esperan, es la actuación itinerante de Florida&Hermoso. Una edición más, el dúo volvió a demostrar por qué su recorrido se ha convertido en una de las grandes tradiciones del Aragón Sonoro. Durante tres horas, Isabel y César recorrieron el casco histórico con su característico palé de DJ y llevaron la música el corazón de la ciudad en una fiesta colectiva. Cientos de personas acompañaron el espectáculo mientras bailaban, cantaban y se refrescaban con pistolas y espráis de agua. Las camisetas de colores y los disfraces terminaron de transformar cada rincón del recorrido.
«Alcañiz es súper especial para nosotros. Tenemos una historia de amor con esta ciudad», explicaban antes de comenzar la actuación. «Venir aquí es sentirte en casa. Ver a la gente saltar, bailar y olvidarse durante unas horas de todos sus problemas es increíble». Muchos vecinos señalaban el recorrido como uno de los momentos imprescindibles del fin de semana. «Para mí, una parte importantísima del Aragón Sonoro, además de los escenarios, es el recorrido de Florida&Hermoso», explicaba otro de los asistentes.
Vecinos y visitantes durante la actuación de Florida&Hermoso en la Calle Alejandre / A.F
La programación continuó por la tarde con las sesiones de Álex Curreya y Maragüelos DJ, que mantuvieron el ritmo hasta el comienzo de los conciertos nocturnos. Esta noche la fiesta continúa con Modelo, Melifluo y Repion. Después, Juanca & Pope y Supersub cerrarán una intensa jornada que vuelve a convertir el Cuartelillo en el gran punto de encuentro del festival.





























