Dos incendios presuntamente provocados han preocupado a la población de Nonaspe durante varios días. El primero ocurrió en la zona del parque de la Ermita, el domingo 7 de julio, a las 20.00; y el segundo en una vivienda abandonada de la localidad al día siguiente y a la misma hora. Esta forma de actuar ha recordado al episodio de miedo que atravesó el municipio, en 2022, cuando durante un periodo corto de tiempo se originaron cerca de 14 incendios.
«Teníamos un incendio cada tarde, a las 20.00, en algún sitio de la localidad», recuerda el alcalde Fernando Taberner. El primer edil explica que un vecino fue el primero en avisarle de que había fuego en el entorno de la ermita. «Automáticamente me trasladé allí y me llegó una llamada del 112 comentado que habían recibido un aviso al respecto. Se avisó a los bomberos de la Diputación de Zaragoza y al grupo de retén que hay en Fabara. Nuestra brigada también intervino conectando unos 9 tramos de manguera a una toma de agua y lo pudimos sofocar», añade.
El fuego se controló rápidamente evitando que se extendiera hacia una zona de pinares que está en una de las cuestas de acceso al municipio. En total, la zona afectada fue de entre 50 y 100 metros cuadrados, quedando en un susto.
Un colchón, origen del fuego
El segundo incendio se detectó en una casa deshabitada y en mal estado de la localidad. El Ayuntamiento había realizado ya varios informes sobre su estado para que la inmobiliaria responsable de la vivienda acometiera las actuaciones pertinentes. «Por ejemplo, la puerta está abierta y se cuela gente dentro», apunta el alcalde y añade que aunque no se ha declarado como «ruina los informes sí que son desfavorables».
Taberner señala que en el inmueble había un colchón en una de las habitaciones al que «parece que le prendieron fuego». El Consistorio volvió a llamar a los bomberos para controlar y extinguir el incendio, lo que se consiguió sin incidencias.
Este segundo suceso terminó de alertar al alcalde, que se personó en el cuartel de la Guardia Civil de Caspe para denunciar los hechos «y evitar que volviera a pasar lo mismo que en 2022». Por el momento, la Guardia Civil no ha facilitado información sobre ambos incidentes a este periódico. Los bomberos que intervinieron tampoco han ratificado ninguno de los posibles indicios que esclarecerían si los fuegos fueron intencionados o no.
Al igual que hace dos años, cuando los incendios remitieron de un día para otro, una semana después de estos hechos no ha habido más sucesos. «Esperamos que no haya más. No hemos tenido que lamentar grandes pérdidas pero los incendios, aunque sean pequeños, no dejan de ser peligrosos y más cerca de la población», incide Taberner. Además, también es relevante en esta época del año en que se registra un aumento significativo de incendios forestales en el territorio. Por ello, el alcalde ha pedido a los vecinos que «si alguien ve algo sospechoso, lo traslade al Ayuntamiento para que podamos dar traslado a las fuerzas de seguridad».
Desde el Ayuntamiento se remarca la importancia de la responsabilidad individual y se asegura que, al igual que han hecho desde que llegó el actual equipo de gobierno al Consistorio, van a continuar denunciando por las vías necesarias todos los actos de vandalismo que se produzcan en el municipio.
Nonaspe es una de las localidades del Bajo Aragón-Caspe que va a solicitar las ayudas de la Diputación de Zaragoza para comprar e instalar cámaras de videovigilancia. «Estamos trabajando en la tramitación de los permisos, y estudiando las mejores ubicaciones para colocarlas», subraya el alcalde.







