Ana López, directora gerente del INAEM, el Instituto Aragonés de Empleo, estuvo la semana pasada en Alcañiz con motivo de la clausura del taller experimental ‘Alcañiz, mantenimiento de edificios’. Habla sobre los programas experienciales, de relevo e inclusión laboral, así como de la falta de mano de obra especializada y de las nuevas energías. También sobre la situación del empleo a nivel regional.
¿Qué son los programas experienciales?
Son los antiguamente conocidos como talleres de empleo. Es una apuesta clara del Gobierno de Aragón para mejorar la cualificación y las posibilidades de insertarse en el empleo para las personas participantes.
Ha llegado a 47 localidades de Aragón.
Sí, así es. Como dices han tenido lugar en 47 localidades en 2023 y se han desarrollado un total de 77 proyectos. La apuesta por parte de la DGA ha sido de casi 23 millones de euros. Son subvenciones que permiten financiar los costes salariales de los participantes, que desde un primer momento, son contratados por las entidades promotoras. Estas pueden ser tanto los ayuntamientos como las comarcas o entidades públicas y también otras entidades sin ánimo de lucro. Hay de tres tipos: de carácter general, destinados a desempleados y para emprendedores. Tienen una duración de 12 meses. Todo aquel que tenga interés en los proyectos y en los programas de este año entren en la web del INAEM.
En Alcañiz, en 2023 han participado hasta 10 trabajadores con menos de 35 años.
Sí, se ha venido desarrollando durante el último año. Se va a continuar en 2024 y además va a más. Contará con 20 alumnos para el mantenimiento de edificios, también de la mano del Ayuntamiento de Alcañiz. También en este sector hemos duplicado la financiación.
Este sector, el de la construcción, tiene 600 afiliados a la Seguridad Social en Alcañiz. Es importante.
Desde luego, y además se sigue demandando personal. Echando un vistazo a las ofertas de empleo que había en la provincia de Teruel durante el año 2023, en el sentido más amplio del sector construcción, se pudieron cubrir el 47% de ellas. Esto quiere decir que sigue existiendo necesidad de profesionales como los de este proyecto. Van a venir muy bien y van a ser magníficos. El tejido empresarial del Bajo Aragón va a tener profesionales a su disposición. Y los que vendrán.
Se necesita relevo e inserción laboral.
En estos programas la inserción laboral alcanza el 70% y ese es un dato que me gustaría destacar. Lo más importante es la inserción laboral, combinar formación. Y combinarlo con trabajo. Este es el hecho diferencial o las novedades de los programas experienciales con respecto a las anteriores escuelas taller, porque ahora la contratación del alumnado se produce desde el inicio del proyecto y con un salario equivalente al salario mínimo interprofesional. Son €1080 en 14 pagas.
También se refuerza la formación.
Se le ha dado una mayor definición ya que no solamente se obtiene el certificado de profesionalidad, sino que además se dan 30 horas vinculadas a competencias digitales, se da formación en prevención de riesgos laborales, en igualdad de género, en sostenibilidad… Todo esto se difunde además en blogs, en redes sociales se establecen también medidas para la conciliación, se adoptan medidas para permitir que las personas trabajadoras y que están estudiando en estos programas puedan conciliar con sus responsabilidades familiares. También es algo importante que en los municipios de menos de 30000 habitantes en la selección se prioriza la participación de mujeres residentes en estas localidades.
Hablaba de Alcañiz pero también se ha dado en Caspe.
Sí, en Caspe ha terminado un proyecto con 20 alumnos y ahora en 2024 se continúa e incluso aumenta su financiación hasta los 540.000 euros.
Cambio de tema. La falta de mano de obra está a la orden del día. ¿Cómo se está trabajando en ello?
Para nosotros es muy importante la formación. Que sea amplia para poder completar esos procesos formativos y que, además, los alumnos con esos módulos y con esos certificados de profesionalidad, complementen sus competencias necesarias para abordar esos desajustes del mercado. Financiamos formación a medida de las empresas y luego las empresas tienen que adquirir un compromiso de contratación de esos alumnos. Al menos un 40%. Son fundamentales estos acuerdos de compromiso de contratación, que además hemos flexibilizado lo máximo posible. Pero no solo eso. También es importante la recualificación de las personas ocupadas que están trabajando en las empresas y para eso, dentro de unas semanas, publicaremos una convocatoria con fondos europeos para formar a las personas que están ocupadas y tratar de ajustar esa esa disfunción que vemos que se produce entre los demandantes de empleo que están apuntados en las oficinas de empleo y lo que realmente demandan las empresas.
El Bajo Aragón Histórico es un territorio marcado durante décadas por la economía del carbón y ahora se abre un nuevo paradigma con las energías renovables. También se necesita formación en este ámbito.
Sí, así es, nosotros desde INAEM tenemos un convenio en el Green Power, que es la división de energías renovables de Endesa. Nuestro objetivo o nuestro reto es alcanzar las 5500 personas. En el Bajo Aragón Histórico se está trabajando con los municipios para ofertar esa formación. Tenemos unas 900 personas que ya se están empezando a formar en empleos verdes. Afecta a la creación de empleo y a todos los sectores de la actividad. La economía digital y la economía verde es algo que está ya presente en todos los sectores, en todos los territorios.
¿Es un buen momento para el empleo en Aragón?
Es un momento en el que tenemos que aunar esfuerzos, ser eficientes con los recursos y coordinarnos con todas las direcciones. Desde luego, debemos impulsar la transformación digital y orientar todas las políticas activas. En definitiva, coordinarnos en lo que es tanto la orientación, la intermediación, la inserción laboral y muy importante, la formación.
Las cifras del paro no son malas.
No, pero todo es mejorable. Desde luego hay 53.000 personas que a día de hoy siguen demandando un empleo y ahí vamos a centrar todos nuestros esfuerzos. El otro factor clave es que las empresas buscan ser competitivas. Desde luego tenemos que darle el talento que buscan y que necesitan.








Empleos verdes??????, pero que nueva gilipollez polico-buenismo-correctisima absurda es esa, empleo verde son albañiles, electricistas, montadores informáticos, paneladores, conductores a gasoil?
Creía que los empleos verdes eran los que cultivaban lechugas, no los que destrozan la naturaleza y el paisaje poniendo metal donde había hierba y animales