Unir a sanitarios, ayuntamientos y representantes de la población para conocer las necesidades y mejorar el servicio, ese es el objetivo del nuevo Consejo de Salud del área sanitaria de Cantavieja. «Es fundamental unir a toda la sociedad. Es una manera de que los profesionales recojan las necesidades de la sociedad y la propia población conozca también las dificultades que puedan tener los sanitarios para prestar así su colaboración», explica Olga Bernal, presidenta de la agrupación.
Se trata de un consejo que, aunque existente en otras comarcas aragonesas, no estaba en el Maestrazgo a pesar de «la peculiaridad del territorio», con un envejecimiento de la población, dispersión del territorio y una orografía compleja. «Lo veíamos necesario por el tipo de zona en la que estamos, su dispersión y diferente casuística de los pueblos. Además, es la manera de representar a todos los pueblos, más o menos pequeños, para cubrir todas las necesidades», añade Bernal. Y es que la zona de salud de Cantavieja incluye ocho pueblos: Cantavieja, La Iglesuela del cid, Fortanete, La Cañada de Benatanduz, Pitarque, Villarluengo, Mirambel y Tronchón.
El miércoles por la tarde tuvo lugar la primera reunión del mismo, en la que se consolidó y nombró los representantes mediante una composición que sigue los criterios de los consejos de salud. En total, son 27 las personas las que forman el consejo. Está presidido por la farmacéutica Olga Bernal, y el cargo de secretario lo ocupa el coordinador del Centro de Salud, Miguel Ángel Serrano. Además, incluye dos representantes del Centro de Salud elegidos por votación entre sus compañeros; Silvia Rico y José Manuel Edo. Así como un veterinario y un farmacéutico con ejercicio en la zona de salud. También cinco representantes de ayuntamientos, uno siempre será de Cantavieja y el resto irán rotando. Se suman a ello 17 representantes de la población general; representantes sindicales, de comunidades de vecinos o asociaciones.
Sin embargo, este consejo nace con el objetivo de estar abierto a toda la población. «Queremos que todo el mundo esté representado, pero además que como oyente se pueda ir a las asambleas. Es la manera de comunicarnos correctamente», subraya la presidenta del consejo.
Método de trabajo
El consejo comenzará a trabar de inmediato, y se buscará que tenga una comunicación continua. Para ello, se llevarán a cabo reuniones periódicas, aunque también podrán formarse comisiones según las necesidades que se detecten. Entre ellas, podrá estar, por ejemplo, una comisión de antitabaquismo u otra de apoyo al diabético.
En esas reuniones, los diferentes colectivos expresarán sus quejar y dificultades, pero también analizarán las situaciones y trabajarán para que no vuelvan a ocurrir. «Ayuntamientos se han prestado a ceder viviendas a médicos para poder atraerlos, y es una medida que ahora se puede recoger de manera oficial», añadió.







