Beceite inicia los trámites para devolver 1,58 millones de euros correspondientes al Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos, tras aprobar en pleno municipal su renuncia a la subvención. Según explica el alcalde Juan Enrique Celma, la imposibilidad de cumplir con los plazos establecidos obliga al consistorio a tomar esta decisión. «Era un caramelo envenenado para nosotros», afirma, destacando las dificultades administrativas y técnicas que enfrenta el municipio.
La subvención, gestionada por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y procedente de fondos europeos, estaba destinada a proyectos clave como un aparcamiento sostenible en El Parrizal, un paseo fluvial por el río Matarraña y mejoras en La Pesquera, entre otros. Sin embargo, las exigencias del convenio y los retrasos en permisos y adjudicaciones hacen inviable la ejecución del 30% de las obras antes del 31 de diciembre.
«Un cúmulo de circunstancias adversas»
Entre las dificultades, Celma subraya que la subvención se otorga con año y medio de retraso debido a una reasignación previa, lo que reduce significativamente el tiempo disponible para su ejecución. «Se nos exige cumplir los mismos plazos que al resto de municipios, pese a la llegada tardía de los fondos», explica.
El cambio en la secretaría municipal, que deja vacante el puesto durante cuatro meses, afecta gravemente la capacidad de gestión del ayuntamiento. «Es un ayuntamiento con poco personal, y sin secretaria funcionaria no podíamos avanzar», lamenta el alcalde.
Además, las restricciones legales y ambientales complican aún más el proceso, ya que es necesario obtener hasta 14 informes de impacto ambiental de organismos como INAGA y la Confederación Hidrográfica del Ebro. «Estos permisos tardan meses, incluso años, y eso nos perjudica enormemente», añade Celma.
Una decisión para evitar mayor endeudamiento
El Ayuntamiento valoró la posibilidad de endeudarse para cumplir con las exigencias del plan, pero la descarta por inviable. «Ya tenemos una deuda de un millón de euros, y asumir otro millón y medio era insoportable para un municipio como Beceite», asegura Celma, justificando la renuncia.
El edil defiende que el consistorio solicita sin éxito una ampliación de los plazos o una reducción de las exigencias de justificación para este año. «Ante la negativa, renunciar era la única opción razonable para evitar sanciones mayores e intereses por el incumplimiento», argumenta.
¿Qué pasará con los fondos?
Aunque el Ayuntamiento de Beceite aún no comunica oficialmente la decisión a la Consejería de Medio Ambiente, se espera que el Gobierno de Aragón negocie con el Ministerio de Industria y Turismo la reasignación de los fondos europeos a otros destinos.
Por su parte, el equipo de gobierno local plantea continuar algunos de los proyectos prioritarios, como el aparcamiento sostenible, con recursos propios a largo plazo. «Vamos a intentarlo con nuestros medios, pero será un proceso lento», concluye Celma.









Y esto que sobra ahora para donde va?
Luego pedirán perras los del dichoso Beceite…
Se reparte ese dinero a unos cuantos Ayuntamientos más ágiles y seguro que saben invertirlos de forma rápida, práctica y sostenible.
Este tipo de subvenciones suelen llevar aparejado presupuesto para su gestión, por lo que la excusa de falta de personal no cuela. La Dirección General de Administración Local nombra secretario interino en una semana, y los permisos se supone que se estaban tramitando desde hace varios años, porque este proyecto ya lo habían pedido años atrás.
No hay derecho a que todo se apruebe para los que siempre han caído en gracia y se deje en el abandono más absoluto a los que siempre han sabido gestionar bien los recursos públicos.
Si, pues que puedes esperar de unos tipos que te cobran por pasar por un camino público!!!!!