La Brigada Comarcal Forestal comenzará el próximo día 21 de agosto con las actuaciones de mantenimiento urbano en doce municipios de la comarca del Bajo Aragón. Por sexto año consecutivo, la cuadrilla contará con tres efectivos y serán dos peones forestales y un capataz los encargados de llevar a cabo los trabajos.
El presidente de la Comarca del Bajo Aragón y alcalde de Torrecilla de Alcañiz, José Miguel Celma, explica que la finalidad principal es el apoyo a los pueblos más pequeños. «En estos municipios, por cuestiones de capacidad y de presupuesto tienen problemas para llevar a cabo estas labores de mantenimiento y de poda», cuenta Celma.
La contratación se hace efectiva gracias a la convocatoria del ‘Programa EMPLE-AR’ del INAEM. En este caso, y como viene siendo habitual, los tres trabajadores son parados de larga duración. Concretamente, la subvención ascienda hasta los 30.073 euros, una cifra que permitirá cubrir el 73% del coste de la contratación del personal.
Las primeras actuaciones del equipo de trabajo se realizarán en el casco urbano de Valdeargorfa a mediados de agosto con labores de desbroce, limpieza de varias zonas ajardinadas, así como del parque infantil y tares de pintura en bancos, pero la brigada pasará por todos los municipios de la comarca que lo soliciten.
«En otoño se llevan a cabo la poda de los árboles, que es una labor costosa y en este caso tenemos disponible la trituradora de ramas que agiliza el proceso y genera una materia orgánica que también lo convierte en sostenible», explica el presidente.
Tanto el trabajo de la brigada como las distintas herramientas y maquinaria necesaria para llevar a cabo los trabajos en el caso urbano se ofrecen a los municipios de forma gratuita, asumiendo la Comarca del Bajo Aragón todo el coste.
Desde la Comarca valoran muy positivamente poder seguir apostando por este tipo de actuaciones, ya que, suponen acercar los recursos a los pueblos más pequeños. «Al final son trabajos muy agradecidos por los vecinos y por el ayuntamiento», explica Celma.
«Uno de mis objetivos durante estos cuatro años es el apoyo a los pueblos pequeños, tenemos menos posibilidades que un pueblo más grande como puede ser Alcañiz que tiene su propia brigada. En los pueblos pequeños normalmente tenemos un aguacil que tiene que hacer un poco de todo y estos programas suponen un gran desahogo para las tareas puntuales que por la gran cantidad de trabajo que tienen los aguaciles pueden quedar un poco más desatendidas», concluye Celma.







