En blanco y negro y relevadas de manera artesanal. Las fotografías del cineasta y productor caspolino Alejo Lorén son fieles a su tiempo. En concreto, la muestra que ha elegido para su exposición 'Mi mirada congelada' en la sala Compromiso de Caspe corresponde a las tiradas de realizó entre los años 60 y 80. "Ha cambiado todo mucho, como la forma de vestir, las calles", destaca el autor al reflexionar sobre trabajo.
El interés de la fotografía para Alejo, que se considera un aficionado, va unido a su curiosidad por la vida que se desarrolla en la calle. Sus capturas, de estilo costumbrista, buscan mostrar la cotidianidad de la sociedad como si de una cápsula del tiempo se tratara. Tras su trabajo con la cámara se esconden también multitud de historias, más felices y más tristes, que aunque no se ven perduran en su memoria. Por ejemplo, recuerda a un chico de unos ocho años al que fotografió a la salida del colegio y con el que volvió a coincidir unos diez años más tarde.
La selección de fotografías ha sido para el autor un viaje al pasado, al suyo y al de los protagonistas de cada retrato. Lejos de acompañarle la nostalgia, Alejo asegura que le ha llenado de vida. "A mis 81 años no lo he vivido desde la tristeza, al revés. Además, la exposición ha servido para que me acompañaran personas como Carmen Rábanos, profesora de Arte y condiscípula mía", recalca.
La fotografia del 76
Entre la diversidad de imágenes cobra especial relevancia una en concreto: la que realizó Alejo el 4 de julio de 1976, día en el que se celebra la concentración autonómica de Caspe. La fotografía no iba a estar en la exposición, pero, cuando el caspolino tuvo conocimiento de que su instantánea se había plasmado en un mural con motivo del 50 aniversario de este hecho histórico, decidió incluirla.
Sobre ese día, Alejo recuerda que disparó tan solo seis fotografías. "Antes se hacían muchas menos porque cuando te quedabas sin carrete, ya no podías hacer más. Hice solo seis, pero fueron muy significativas porque se veía el número de personas que vinieron a Caspe y se ve también un paraje en el que no había nada y, ahora, hay una gran casa", explica.
La exposición de fotografía cuenta con más elementos como dos libros de poemas que incluyen imágenes suyas, o un cuadro pintado por él de un circo que solía actuar en Caspe cuando era pequeño. Por otro lado, al fondo de la sala ha colocado un ampliador de imágenes, cuyo funcionamiento explica con paciencia a todo aquel que le pregunta.
La inauguración se celebró el pasado 25 de julio y se puede visitar hasta el próximo 28 de agosto. El horario es de miércoles a sábado, de 19.00 a 21.00, y los domingos de 12.00 a 14.00.














FELICIDADES ALEJO