Las comunidades religiosas católica, ortodoxa, musulmana marroquí y musulmana pakistaní de Caspe han constituido este martes la primera Mesa de Diálogo Interreligioso. El objetivo es formalizar el compromiso con la convivencia y para ello han firmado, en un acto en el salón del Castillo del Compromiso, una Declaración en favor de la paz y el respeto en el municipio.
La Mesa de Diálogo pretende contribuir a que la diversidad del municipio se comprenda desde el respeto y la responsabilidad compartida, evitando las interpretaciones que acentúan las diferencias y generan conflictos entre personas o comunidades. Además, los representantes han explicado que la Mesa tendrá continuidad a través de reuniones informales que se celebrarán, al menos, una vez al mes; y actividades puntuales como conferencias, encuentros y cursos, destinadas a fomentar la convivencia y el diálogo interreligioso.
Con esta firma se materializa el proceso iniciado en 2025 para crear un espacio estable de conocimiento, diálogo y colaboración entre las distintas comunidades religiosas presentes en Caspe. La propuesta surgió a raíz de la petición que trasladaron varios vecinos a Víctor Cazcarro, profesor del IES Mar de Aragón, que contactó en primera instancia con José Manuel Martínez, vicario parroquial de la Parroquia de Santa María la Mayor del Pilar de Caspe, a través de Carmen Aznar, profesora jubilada y miembro activo de la comunidad parroquial.

Tras la toma de contacto entre Víctor Cazcarro y José Manuel Martínez Sánchez, ambos comenzaron a contactar con los representantes de las diferentes comunidades religiosas de Caspe. Como resultado, se incorporaron al proyecto Marius Pirvulescu, párroco de la Parroquia de la Iglesia Ortodoxa, Muhamed Nadeem Aslam, responsable de la Junta de la Mezquita paquistaní, Mohamed Larhlid, presidente de la comunidad musulmana marroquí y Lero, pastor de la Comunidad Evangélica. Asimismo, se contactó con otras comunidades budistas nepalíes pero no se han unido en esta primera fase de la iniciativa.
Desde el Ayuntamiento, la alcaldesa Ana Jarque, presente en el acto, ha manifestado su respaldo al proyecto y ha señalado que con esta Mesa habrá "un antes y un después en la localidad en cuanto a la paz y la convivencia". Por su parte, los representantes de las comunidades religiosas adheridas han coincidido en que "la diversidad no es motivo de división, sino un regalo de Dios que enriquece", tal y como recoge también la declaración que han firmado y que ha sido consensuado entre todos.
Las claves de la Declaración
El documento defiende la dignidad de todas las personas y promueve valores como el respeto, la solidaridad, la justicia, la escucha, la colaboración y la fraternidad. Asimismo, recoge el compromiso de contribuir a la paz, rechazar cualquier forma de violencia o discriminación y favorecer una sociedad en la que la diversidad no sea entendida como una causa de división, sino como una realidad que puede enriquecer la convivencia. La declaración también invita a las comunidades religiosas y al conjunto de la ciudadanía a fortalecer la confianza mutua, prestar atención a las personas que sufren, apoyar a las familias, cuidar a las personas más vulnerables, fomentar la amistad entre los jóvenes y proteger el entorno compartido.
La elección del Salón del Castillo del Compromiso como espacio para este acto tampoco ha sido casualidad, ya que tiene un especial significado histórico como lugar vinculado al diálogo, la concordia y la construcción de acuerdos. Los presentes firmaron varios documentos para que cada comunidad conserve un ejemplar y quedes, además, dos copias depositadas en el Ayuntamiento y la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, instituciones que han apoyado la iniciativa y que dan fe del compromiso adquirido.







