El Centro de Educación Permanente de Adultos Joaquín Costa de Caspe pide al Gobierno de Aragón al menos tres profesores más para atender la lista de espera que alcanza ya las 105 personas, todas ellas para matricularse en los cursos de español en los que ya hay 137 alumnos. Esta demanda responde al alto índice de inmigración en la localidad, sobre el 30 % de la población y que en su mayoría presenta desconocimiento del idioma.
Estos maestros se sumarían a los tres profesores ya contratados, dos a través de DGA y uno del Ayuntamiento, y permitirían crear seis grupos más en el programa de español, dos en el nivel de iniciación (34 inscritos), tres en el primer nivel (53) y uno en el segundo nivel (18). Aún así, según los ratios de estudiantes por aula que se establecen en 14, quedarían 21 personas en espera. El aumento de aulas supondría un cambio en la categoría del centro que pasaría de contar con un único trabajador en la dirección a dos para incorporar la figura del jefe de estudios.
Dada la escasez de docentes al inicio de curso, el centro decidió ofertar el mayor número de grupos de español posible en base a los recursos disponibles. Por ello, se han habilitado diez clases pero con la característica de que ocho de ellas tienen las horas lectivas reducidas a la mitad, pasando de cuatro semanales a dos, y un noveno grupo tiene una hora semanal menos de lo pre establecido. Desde la dirección apuntan que esta situación perjudica, sobre todo, a los alumnos que requieren una alfabetización básica ya que no tienen ninguna o una escasa formación previa.
Menor oferta educativa
Además de los grupos de español, el CPEPA caspolino imparte otras diez materias: competencias N2 en matemáticas y otra en lengua castellana, de informática básica, inglés nivel 1 y nivel 2, lengua castellana en la vida diaria, matemáticas en la vida diaria, sociosanitaria en instituciones, tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) y tutoría para Educación Secundaria, Grado Medio y Grado Superior. En estos cursos hay matriculados 168 alumnos que elevan el número total de matriculados en la capital comarcal a 305.
La falta de profesorado implica también que la oferta educativa se vea reducida y no puedan habilitarse más programas de idiomas, como el francés, o cursos dirigidos a potenciar las competencias profesionales. Destaca la ausencia de la formación denominada 'enseñanzas iniciales' que está enfocado a la población inmigrante que llega sin ningún tipo de formación o que ha abandonado sus estudios prematuramente. "También nos llegan muchas consultas de personas inmigrantes que están interesadas en conseguir la nacionalidad española y quieren prepararse con nosotros", resalta el director Javier Garcés.
El grueso de la oferta formativa se concentra en Caspe aunque el centro dispone también de cuatro aulas en Maella, Nonaspe, Fabara y Fayón, donde hay matriculados más de 200 alumnos. Para este servicio, se cuenta con tres profesores más, contratados a media jornada a través de los Ayuntamientos.
Apoyo del Ayuntamiento de Caspe
El Consistorio de Caspe se ha alineado con las demandas del CPEPA y está en conversaciones con el director general de Planificación del departamento de Educación del Gobierno de Aragón, Chema Cabello. "Hemos solicitado el apoyo y confiamos en que sea efectivo a la vuelta de vacaciones. Es una necesidad más que importante para nuestro municipio y vamos a alzar la voz.", indica la alcaldesa, Ana Jarque.
LA COMARCA ha contactado con DGA para consultar el estado de la petición caspolina y se encuentra a la espera de su respuesta.







