El Centro de Innovación Territorial de Teruel (CIT), con sede en Oliete, quiere ofrecer soluciones para retos del territorio como la falta de vivienda y ya ha comenzado a trabajar para lograrlo. La entidad -pionera en el país y constituida hace apenas unos meses- está dando esta semana sus primeros pasos oficiales con un recorrido a lo largo de las diez comarcas de la provincia para difundir su propósito y a través del que aspira a conectar a más de 20 agentes y entidades diferentes que ya están llevando a cabo iniciativas innovadoras en el territorio.
Esta travesía, además, también tiene la finalidad de hacer un llamado a entidades colaboradoras y agentes que quieran sumarse y formar parte de este ecosistema integrador que está «fielmente comprometido» con el desarrollo territorial de la provincia. De hecho, el centro no solo quiere incluir a figuras directamente ligadas a la innovación sino también a administraciones públicas, agentes locales o iniciativas empresariales que estén transformando sectores como el primario o los servicios.
Además, también tendrán su papel otras asociaciones de impacto social y otros colectivos del medio rural que «siempre han tenido menos visibilidad, pero que son clave» como mujeres, extranjeros o personas con discapacidad. «Existen muchos agentes del territorio que están realizando iniciativas parecidas en diferentes comarcas para mejorar la calidad de vida en sus pueblos. Nuestra prioridad es que estos puedan unir esfuerzos para que sus proyectos tengan un mayor impacto y mayor perdurabilidad en el tiempo. Por eso realizamos este mapeo en el que la variedad es clave», explica Sara Anés, coordinadora del CIT.
Este centro es una iniciativa que nace en el marco de la Red Española de Centros de Innovación Territorial; resultado de la cooperación, coordinación y co-financiación entre el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y la Diputación Provincial de Teruel. Entre sus primeros promotores, además, también están la CEOE Teruel, Atadi y la Agrupación de Entidades por el Desarrollo de la Provincia de Teruel (AEPDT).

El CIT forma parte de una red de centros a nivel nacional que se llevará a cabo en hasta 20 provincias, aunque este es uno de los más avanzados y convierte a Teruel en una provincia pionera que servirá de ejemplo para el resto del país. Oficialmente se constituyó como asociación a principios de este mes en el marco del Convenio entre la Diputación y Apadrinaunolivo.org y ahora se encuentra inmerso en una segunda fase de constitución en el que se desarrolla el recorrido entre las 10 comarcas.
La ruta comenzó el viernes 24 en Alcorisa, La Puebla de Híjar y diferentes pueblos de Andorra-Sierra de Arcos. Este lunes representantes del CIT visitaron Alcañiz, donde pudieron conocer a la directora de talleres de empleo Tania Muñoz, así como otros proyectos ubicados en Peñarroya de Tastavins, Valderrobres, Beceite y Cretas. Este martes estarán presentes en las Cuencas Mineras y el Jiloca, mientras que este jueves viajarán a la Teruel y la Sierra de Albarracín. El viernes 1 de diciembre será el turno de Gúdar-Javalambre y la ruta finalizará el sábado 2 en la comarca del Maestrazgo.

El objetivo de su visita en todas estas localidades, además de dar a conocer las funciones del CIT, es detectar cuales son las necesidades de los diferentes agentes territoriales. «Además de la financiación, nos hemos dado cuenta de que uno de los principales requisitos es la falta de una mayor conectividad. Y eso puede traducirse a varios aspectos: mayor conectividad en la tecnología, en las rutas de transporte de un pueblo a otro, y también entre los propios agentes. Son cuestiones a tener en cuenta para las siguientes fases del proyecto», añade Anés.
El año 2024 resultará clave para la entidad porque será entonces cuando tejerá una red por toda la provincia con el objetivo de dinamizar la actividad económica, emprendedora y social del medio rural con perspectiva innovadora. A través de esta, además, se impulsarán nuevas formas de empleo, y la retención y atracción de talento, favoreciendo como fin último el asentamiento de la población en los pueblos.







