La fecha límite para que las familias reubicadas en el albergue municipal salgan de las instalaciones se ha aplazado de este viernes al 1 de septiembre. El plazo se ha alargado gracias a la medida cautelar interpuesta por los Servicios Sociales de la Comarca del Bajo Aragón-Caspe debido a la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los afectados por el desalojo preventivo que se autorizó el pasado mes de febrero en 19 viviendas del edificio en Paseo Nuevo. Asimismo, desde la institución señalan que no se había respetado el periodo de 15 días habilitado para recurrir la orden judicial emitida esta semana para que se abandonase el albergue.
La Comarca se ha puesto también en contacto con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales y la consejería de Vivienda del Gobierno de Aragón para continuar apoyando a las familias en la búsqueda de vivienda. La consejera de Servicios Sociales, Mireia Bondía, ha destacado que la situación es compleja debido tanto a la falta de oferta en la localidad como a la preferencia de las familias por quedarse en la capital comarcal, principalmente por motivos laborales.
Se espera que, a medida que la campaña agrícola se acerque a su fin, algunos pisos queden libres y los afectados puedan optar a ellos. Mientras tanto, de las cuatro familias que quedaban en el albergue, ubicado en el convento de Santo Domingo, una de ellas con tres menores ya ha encontrado piso para trasladarse esta misma semana.
Por su parte, el Ayuntamiento ha señalado que urge la salida de las familias para que los alumnos del programa experiencial de empleo puedan realizar la parte práctica de albañilería y carpintería en el convento. No obstante, según el auto, las dependencias que no utilicen las familias quedan a libre disposición para otros usos. La alcaldesa, Ana Jarque, ha recordado también que desde el Consistorio continúa asumiendo el coste de los suministros del albergue municipal.









