Los cuatro vecinos de Alcañiz y Valdealgorfa que se encuentran en prisión por traficar con 26 kilos de cocaína - J.S; R.B; J.R; y A.R- no están colaborando con la justicia y no están dando explicaciones sobre otros posibles implicados en la trama y cómo llegaron a la sofisticada operación de compra y distribución de 26 kilos de cocaína escondidos en sillas de montar. Se sospecha que la compra de droga y la operación estuvo liderada por más personas que por el momento no se ha podido detener. Esta operación es una de las más relevantes de Aragón tanto por la cantidad incautada como por los medios empleados para el ocultamiento de la droga.
La investigación de la Guardia Civil que ha llevado al ingreso en prisión de cuatro vecinos de Alcañiz y Valdealgorfa se fraguó durante cuatro meses y ha sido «muy complicada». Comenzó en noviembre cuando se detectó en el aeropuerto de Barcelona un cargamento de droga en el relleno de seis sillas de montar, pero no se realizaron las detenciones de en ese momento porque se quería desarticular a todo el grupo al completo.
Para ello se permitió que los paquetes con la cocaína camuflada llegaran al Bajo Aragón para ir investigando en los siguientes meses cómo se «dinamizaba» la droga. Es decir, quiénes la vendían y la compraban y cómo se distribuía. El resultado fueron cuatro detenidos entre Alcañiz y Valdealgorfa de nacionalidad española y una media de 40 años de edad. Son personas que, aunque no son naturales del Bajo Aragón, sí llevan más de una década residiendo en la zona con su familia.
Esta operación es una de las más relevantes de Aragón, tanto por la cantidad incautada -26 kilos de cocaína cuyo valor en el mercado ilícito llega a los 600.000 euros- como por la sofisticación de los medios empleados para el ocultamiento de la droga. La cocaína estaba tratada químicamente para formar parte del relleno de las sillas. Una vez que las recibían, extraían por medios químicos la droga y la decantaban para poder venderla en el mercado ilícito.
El inicio de la bautizada como operación ‘Equitem’ comenzó en noviembre, cuando el Servicio Fiscal del aeropuerto de El Prat detectó a través de rayos x la posibilidad de que hubiera sustancias estupefacientes en el relleno de seis sillas de montar. La densidad de los materiales levantó sospechas y procedieron a realizar los narcotest, que dieron positivo en cocaína. El paquete llegaba desde Medellín (Colombia) y los destinatarios eran dos residentes en el Bajo Aragón.
De la investigación en estos cuatro meses se han hecho cargo conjuntamente el EDOA (Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Teruel y el Equipo ROCA de la Compañía de Alcañiz. No es la primera vez que trabajan mano a mano, ya lo han hecho en otras ocasiones como para desarticular plantaciones de marihuana, entre otras operaciones, y la colaboración ha sido «magnífica» según destacan fuentes de la Benemérita.
Tanto las diligencias instruidas como las cuatro personas detenidas han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción nº 2 de Alcañiz, que ha decretado el ingreso en prisión de todos ellos por delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal. «Con esta operación se ha dado un toque importante de atención a las personas que puedan llevar a cabo este tipo de acciones en el Bajo Aragón, contra las que se lucha en el día a día, tanto en grupos de investigación como en las patrullas de seguridad ciudadana», apuntan desde la Benemérita.









Nos ha jodido Mayo!…cómo se suelten de la lengua,saben la suerte que les corre,a ellos y a los de su entorno…a los Narcos colombianos y mejicanos la vida vale poco.