Tras varias semanas haciendo recapitulació, las administraciones locales han cuantificado los daños provocados por la DANA en el Bajo Aragón-Caspe en 636.400 euros. Fayón, Nonaspe, Fabara y Maella fueron las localidades de la comarca afectadas por la crecida del río Matarraña causada por las intensas lluvias, a finales del pasado mes de octubre. Los cuatro ayuntamientos han remitido sus memorias valoradas al Gobierno de Aragón y esperan ser incluidos en las ayudas anunciadas hace meses y cuya solicitud se ha ampliado hasta el 15 de enero.
Maella ha registrado los costes más elevados con unos 280.000 euros. Las principales afecciones se dieron en la zona de las Cherizas, un área recreativa paralela al camino natural del Matarranya, donde desapareció todo el mobiliario; la zona del Pontet con daños en el camino y en un acceso a una finca agrícola, el camino de acceso a la depuradora y el área recreativa de las piscinas, donde se hace la Sartanè y está ubicada la frutícola maella que genera un paso regular de camiones. En estos últimos puntos, el suelo estaba asfaltado y la fuerza del agua levantó el pavimento creando socavones y hundimientos.
En el caso de Fayón, las pérdidas son de cerca de 270.000 euros con daños en las dos depuradoras del municipio, en la guardería, en los pasos al río Matarraña y en el camino que une Fayón con Nonaspe. El camino asfaltado al embarcadero La Reixaga también se vio gravemente afectado con socavones provocados por los desprendimientos que hubo en las laderas.
El Ayuntamiento nonaspino, por su parte, ha cerrado una valoración económica de 50.000 euros aproximadamente. La crecida dejó cerca de siete kilómetros de caminos impracticables, siendo el del Sot el más afectado. Algunos de estos pasos ya estaban deteriorados por el incendio del pasado mes de mayo que quemó 267 hectáreas. Tras este suceso, se elaboró una memoria valorada por unos 10.000 euros para solicitar las ayudas del Gobierno Central, que aún no han sido concedidas.
Por último, los daños en Fabara suman unos 36.400 euros. Se han tenido que comprar dos cloradores y dos bombas nuevas para la piscina; hay varios tramos de caminos cercanos al río afectados y se ha notificado algún desperfecto en parte de la acequia junto al río Algars. Asimismo, hay otra acequia rota propiedad de la comunidad de regantes, de la que el Ayuntamiento no es responsable de su reparación. Pese a haber pasado más de un mes, el alcalde Juan Jesús Villalba señala que "uno de los caminos aún es un río a día de hoy".
Maquinaria sobre el terreno
Los ayuntamientos recibieron la ayuda de Comarca a través de su maquinaria, una motoniveladora, para adelantar los arreglos más urgentes en los caminos para los que los alcaldes también tuvieron que contratar maquinaria privada especializada. La Diputación de Zaragoza también desplazó una motoniveladora a través de Tragsa que ya ha pasado por los cuatro municipios. Además, la institución provincial también ha puesto a disposición su maquinaria pesada propia para poder avanzar en las reparaciones, aunque todavía no ha llegado a la zona.
Cabe recordar, que a mediados de noviembre se produjo una segunda riada que dificultó los trabajos de valoración y que agravó algunos daños.
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