Las pinturas rupestres situadas en el barranco de Les Caigudes del Salbime de Mazaleón se han desprendido de su ubicación habitual como consecuencia de un derrumbe ocurrido tras las tormentas de la última DANA de octubre. La roca donde se encuentran las dos escenas prehistóricas se cayó junto a otras al suelo, y ahora el espacio se encuentra intransitable. De hecho, todavía «se tiene que decidir qué se hará con el conjunto en sí, si este se recoloca o cómo se protegerá», según explican desde la dirección general de Patrimonio del Gobierno de Aragón.
Desde el Ayuntamiento de Mazaleón reconocen que esta es «una situación delicada» al tratarse de unas pinturas que consideradas Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO. El viernes se recibió a dos técnicos que visitaron el yacimiento para evaluar daños y así poder determinar que actuación llevar a cabo, aunque todavía «es pronto» para alcanzar conclusiones.
Por el momento se ha pedido a la Comarca del Matarraña-encargada de su mantenimiento-que retire las señales para evitar que cualquier persona pueda acercarse hasta el enclave. Normalmente se puede llegar a él a través de una senda donde la población suele hacer senderismo, aunque ahora se desaconseja ir hasta ahí por el peligro que pueda suponer. «No es conveniente que la gente vaya. La roca donde se encuentran las pinturas está tocando el suelo, y el derrumbe también se llevó consigo una valla, por lo que no es recomendable», explica Jesús Bala, concejal en el Ayuntamiento.
Las pinturas del barranco de 'Les Caigudes del Salbime’ fueron descubiertas en 1920 por el secretario de Mazaleón Lorenzo Pérez Temprado. Se desconoce con exactitud el día después de la DANA en el que se produjo el derrumbe que ha afectado a las pinturas. «Cuando nos dimos cuenta avisamos a la Comarca y ellos contactaron con Patrimonio para ver qué se podía hacer», añadió el concejal.








Harán un informe, para que lo mire un jefe, y ese jefe hablé con otro jefe, y después según lo que diga el jefe, pedirán otro informe al director general y después el director general firmará (en su caso) una autorización, para que al final el de la excavadora decida como quitar las piedras que se han caído. La faena será del de la retro para cobrar la factura.
A los de Mazaleón les da igual el patrimonio, ellos solo piensan en molinos, torres, cables, desmontes, pistas, luces rojas de noche (y no son las que os pensáis)… Seguro que nadie había ido a verlas, no les importa.