El eclipse total de Sol de este miércoles no solo dejará imágenes difíciles de olvidar en el cielo. La llegada repentina de la oscuridad también tendrá efectos en el entorno y, especialmente, en el comportamiento de los animales. Uno de los cambios más fáciles de percibir será el de las aves porque a medida que disminuya la luz, los pájaros reducirán su actividad y dejarán de cantar. Se generará un silencio poco habitual en plena tarde, ya que la fauna se enmudecerá cuando falte luz.
Será uno de esos efectos que podrán apreciarse mejor desde espacios naturales y alejados del ruido, uno de los mejores lugares donde poder visualizarlo respetando la normativa vigente. "De repente, aunque no nos demos cuenta porque estaremos mirando el Sol, percibiremos que todo se ha enmudecido», explica Jesús Godina, investigador y aficionado a la astronomía.
La falta de luz hará que los animales interpreten durante unos minutos que está llegando la noche y adopten comportamientos similares a los del anochecer. Se producirá una habla de una especie de anochecer adelantado para la fauna. La circunstancia será todavía más singular porque el eclipse se producirá muy próximo a la puesta de Sol. Durante la totalidad, el cielo llegará a oscurecerse hasta permitir incluso observar algunos de los astros más brillantes y, después, se recuperará parcialmente la claridad antes de continuar hacia el crepúsculo natural.
El descenso de la temperatura, los cambios en la luz y, sobre todo, el repentino silencio de las aves serán algunas de las señales que anunciarán que la totalidad ha llegado también al entorno natural.










Pues los pajaros de mi barrio en Andorra no se han debido de enterar del eclipse, porque han hecho lo mismo antes, durante y despues… cantar