El Campeonato de España sub-23 de atletismo, celebrado el pasado fin de semana en Cáceres, puso punto final a una etapa muy importante en la trayectoria deportiva de la alcañizana Elena Sanz. La lanzadora de martillo disputó su último nacional en la categoría tras una temporada especialmente compleja, en la que tuvo que compaginar su carrera deportiva con una estancia de Erasmus en la ciudad china de Shanghái y la recta final de sus estudios universitarios.
Lejos de centrarse únicamente en el resultado, Sanz afrontó la competición con un objetivo muy claro: disfrutar de una cita que suponía su despedida de la categoría sub-23. Finalizó undécima de las doce atletas clasificadas, con un mejor lanzamiento de 42,54 metros, un puesto que, lejos de empañar la temporada, refleja el mérito de haber vuelto a clasificarse para un Campeonato de España en unas circunstancias poco habituales.
Un curso marcado por China y la universidad
La temporada de Elena Sanz estuvo condicionada por su estancia académica en Shanghái, donde permaneció desde septiembre hasta finales de enero cursando un programa de movilidad internacional mientras completaba el grado en Estudios de Asia y África, con especialidad en chino. Durante esos meses tuvo que adaptar completamente su preparación, ya que no disponía de instalaciones para entrenar el lanzamiento de martillo.
Junto a su entrenador, David Rubio, diseñó un plan basado en el trabajo de gimnasio, ejercicios técnicos y entrenamiento específico sin lanzamientos, manteniendo el contacto de forma telemática. Una metodología que ya había utilizado durante otras etapas de su formación, aunque nunca durante un periodo tan prolongado. La atleta reconoce que la experiencia le permitió comprobar que la base técnica seguía intacta pese a la falta de lanzamientos. Tras regresar a España en enero, el reto fue recuperar el ritmo competitivo.
Una mínima inesperada rumbo al Campeonato de España
La clasificación para el Campeonato de España llegó casi por sorpresa. En un control celebrado en Getafe el 12 de abril, apenas un día después de obtener el certificado oficial B2 de chino en Madrid, Sanz lanzó 47,03 metros, superando la marca mínima exigida para el nacional.
La propia deportista reconoce que aquel día no acudía pensando en lograr la clasificación, sino en recuperar sensaciones tras varios meses de preparación atípica. "Este año me centré más en volver a sentirme bien técnicamente que en los metros. Cuando vi que había conseguido la mínima, decidí que mi último Campeonato de España sub-23 iba a ser para disfrutarlo", explica. Después llegaron las jornadas de liga con el Lleida UA, una de las competiciones que más valora por el componente colectivo, antes de centrar toda la preparación en el campeonato nacional.
Más allá de los resultados
Aunque las marcas quedaron lejos de las logradas la temporada pasada, Elena Sanz evita hacer comparaciones. Considera que la experiencia vivida en China era un objetivo personal que no estaba dispuesta a sacrificar por el deporte y valora especialmente haber sido capaz de mantenerse entre las mejores lanzadoras sub-23 del país.
La atleta destaca que esta ha sido una de las temporadas que más ha disfrutado, precisamente porque dejó a un lado la presión por las marcas para centrarse en perfeccionar la técnica y volver a competir con buenas sensaciones. "Este campeonato era mi despedida de la categoría. Sabía que no llegaba en las mejores condiciones, así que fui a disfrutar. Llegar hasta allí ya era un logro", resume.
Con el cierre de la categoría sub-23, Sanz comenzará una nueva etapa en categoría absoluta. El objetivo será recuperar las marcas por encima de los 50 metros y volver a pelear por la clasificación para el Campeonato de España absoluto, mientras continúa vinculada al Lleida UA y compatibiliza el atletismo con un máster que cursará en Madrid.
La deportista también ha querido agradecer el respaldo recibido durante todos estos años por parte de su club, Lleida UA; de su entrenador, David Rubio; de entidades como TeamBePro, Kia Rimauto y el proyecto Ellas Son de Aquí, así como del Ayuntamiento de Alcañiz y la Diputación Provincial de Teruel, cuyo apoyo considera fundamental para poder seguir compitiendo al máximo nivel.















