"El mundo necesita escuchar tu historia". Esta frase es uno de los lemas de vida de Xavi Guimerà Capacés, un catalán que hace ya unos años decidió hacer el mismo camino que su familia paterna pero al revés. Las raíces, sus veranos y sus buenos recuerdos están en Maella, y también su presente está en la zona, más concretamente, en Caspe. Es uno más y es donde su producción literaria ha alcanzado las cotas más altas, aunque con una docena de publicaciones, no está todo dicho. «Tengo muchas cosas escritas que en su día no vieron la luz», dice. La van a ver pronto y de vez. «Este año tengo el reto de sacar siete publicaciones», lanza antes de romper en una carcajada sabedor de la sorpresa que causa en quien escucha esto. «Lo hago por mí y para que mis alumnos vean que es posible, que si quieres publicar puedes hacerlo empezando por algo y no necesariamente por una novela de 500 páginas», apunta.
Su amplia trayectoria en la publicación con editorial y autoedición mayormente, la ha puesto al servicio de autores noveles que quieren lanzar su primera obra. El proyecto se llama ‘#TuVidaEnLibro’ y uno de los lemas es el que invita al escritor a atreverse y dar el paso para ofrecerle al mundo su historia porque quiere escucharla. «Este proyecto vino de la frustración, los escritores tenemos ese punto de pensar que lo que vas a publicar es un best-seller y luego la realidad es otra para nada parecida a la que llevabas», apunta. En el intento de publicar se producen situaciones que llevan al escritor a preguntarse para qué lo hace y cuál es su motivación. «De otra cosa no sé, pero de cómo funciona el mundo editorial, de los miedos y dudas, sí que tengo experiencia. Además, fui best-seller en Amazon con los dos últimos, un objetivo conseguido cuando ya no lo esperaba», señala. Es ahí cuando surgió la mentoría con un equipo profesional de maquetación, corrección y el acompañamiento de Guimerà en el proceso hasta autopublicar con Amazon. El acompañamiento incluye, por un lado, un libro como el soñado y, sobre todo no desfallecer. «El coaching lo aplico a esto, porque los autores al mes se van a arrepentir y empezarán las dudas. Sé lo que es y no voy a permitir que flaqueen. Hay un compromiso y sí o sí la obra saldrá», dice. La plataforma elegida es Amazon donde el catálogo es extremadamente amplio. En la mentoría cuidan de la esencia y creatividad, de que nada de esto desaparezca en un mundo en el que la Inteligencia Artificial se puede emplear como una máquina imparable de crear relatos y libros. «Ni en un momento de bloqueo sirve que busques una palabra en IA porque no eres tú, hay que darle otra vuelta, salir al campo, y acaba saliendo», opina. «Teniendo clara la motivación, encajan las piezas. En los bloqueos hay que buscar el por qué lo haces y lo haces porque es tu historia y tu legado; luego ocurren cosas mágicas porque llegas a gente con la que no contabas», reflexiona.
Ahora está preparando las siete publicaciones que estaban en espera, porque con la mentoría aparcó año y medio su vena de escritor. Esta faceta le está reportando otras satisfacciones, como ver que los alumnos publican, que están contentos y que a veces incluso se meten entre los más vendidos de la plataforma. «Siento una satisfacción plena. A uno de ellos, que escribió su vivencia sobre su enfermedad mental, le contactó una madre que su hijo estaba en la misma situación. Él la había escrito para ayudar y lo consiguió al menos con una persona que sepamos», explica. Su otra satisfacción la experimenta como lector, algo que le encanta y, en este caso, es el primero en meterse en las historias que a su vez va viendo transformarse y cómo los autores se transforman con sus novelas. «Es una satisfacción constante lo que yo siento haciendo esto, yo voy por el mundo viendo a la gente como si fuera un libro, todo el mundo tiene su historia», dice.
Inventando historias desde niño
La inquietud literaria ya la mostró jugando con los playmóbil y montándose sus enrevesadas historias tal y como le recordaba su madre. Él se ve de niño con su mundo de lecturas, cómics y escribiendo los primeros relatos. Estudió cine, fue locutor en una radio en su barrio y nunca dejó de leer. «Siempre he tenido la inquietud de querer contar cosas pero no me acababa de encontrar y todo eso se recolocó cuando fui padre», rememora. Con dos niños pequeños que demandaban cuentos y él «harto de leer los mismos» empezó a inventárselos. Lejos de dormirse, se activaban, así que, el «yo creativo» de Xavi se hizo cada vez más fuerte y se transformó en ‘Un amigo para siempre’, uno de esos cuentos que pasó a hacerse real en una publicación. «Todo lo que escribo son historias que hacen reflexionar, igual que me gustaba que me hicieran los cineastas que me gustaban», añade. Entre cómics y pelis aparece la imagen de su abuela, de quien está convencido que heredó el hábito de leer. La recuerda con sus novelas románticas leyendo pasando el dedo sobre las líneas y en un susurro para no perderse. Él les transmitió esta pasión a los suyos. Su hija se aficionó a la lectura cuando encontró las historias que le interesaban, mientras que su hijo tuvo que ser su asesor técnico en el confinamiento si quería que le escribiera un libro sobre ello, un tema en el que Xavi andaba perdido. El resultado fue ‘La magia del fútbol con los tornados en una aventura trepidante’. Su hijo tuvo el primer contacto con las letras fuera de las aulas leyendo las crónicas futbolísticas a su abuelo. Lo hacía con un periódico, una costumbre, que como los abuelos, no debería desaparecer jamás.







