Después de un verano frenético recorriendo toda España, ¿cómo llega La Misión a Alcañiz?
Con muchísimas ganas. Venimos rodados y se empieza a notarse un poquito el cansancio, después de tantas fechas. Tenemos mucha ilusión de que la gente acuda y les guste el espectáculo porque es una pasada.
La Misión es una de las orquestas referentes a nivel nacional, ¿qué la diferencia del resto?
Es una orquesta que se va transformando cada día y mejorando con un montaje brutal. Acudiremos con cinco tráilers, un escenario de 44 metros de frente con una infraestructura de pantallas, sonido e iluminación única. El elenco artístico está formado por gente muy joven y con un repertorio actual. También con grandes performances y shows, que hacen que todo tipo de público conecte con nosotros.
¿Cuántos artistas habrá a lo largo de la noche sobre el escenario?
Está formado por 38 personas entre equipo técnico, montaje, artístico. En el escenario se podrán ver 19 artistas.
En total son necesarios cinco tráileres para poder trasladar y montar el show. ¿Cómo os organizáis desde el punto de vista de la logística?
Es bastante complicado, sobre todo, lo que es la organización de la gira. Nosotros montamos y desmontamos el escenario diariamente y es una infraestructura muy grande. Hay que tener muy en cuenta las distancias y horarios. Tratamos de intentar organizar la gira por zonas, por kilómetros, por compromisos o incluso sitios que llevan años contando con nosotros, que evidentemente tienen esa prioridad de contratación.
En cuanto al repertorio, ¿qué vamos a escuchar en Alcañiz?
Todas las canciones actuales y que son referencia y esas es raro que no estén. Vamos a escuchar, por ejemplo, un show de Bad Bunny como el que hizo en la Superbowl con los mismos temas, enfoque, e inclusive con toques de cómo fue ese show. También un montón de canciones que hemos escuchado a lo largo del año, como La Perla de Rosalía o Superestrella de Aitana. Intentamos hacerlo de una forma muy espectacular. En esta última, por ejemplo, sin desvelar mucho, en el escenario habrá una estrella gigante, donde se subirá la cantante y actuará desde allí.
La misión arrancaba y comenzaba en 2012. ¿Cómo fue precisamente ese inicio? ¿Qué idea tenía?
Venía del mundo de la música. Tuve un grupo llamado ’The Nash’ y estuvimos en Eurovisión en 2007. Estuve un poco ligado, aparte del mundo artístico, a la parte de orquesta. Siempre me ha gustado emprender e inventar y ese año decidí que era un muy buen momento para intentar hacer un proyecto como La Misión. Empezamos muy humildemente con un escenario pequeño y personal con mucho talento. De hecho, ese año fuimos siete en el escenario. Año tras año, con trabajo, esfuerzo, creatividad, hemos ido consiguiendo conquistar el corazón del público.
Con tantos artistas sobre el escenario, ¿cómo se realiza esa gestión del talento?
Cuando empezamos nos costaba un poco más porque al ser desconocidos no hacíamos una gira muy numerosa. Al venir del mundo artista, conocía ya mucha gente y con el paso de los años es verdad que muchos artistas nos escriben por redes sociales u otros soportes para ofrecerse. Intentamos tener un equipo fijo, hay músicos que llevan diez o doce años con nosotros. No nos gusta que haya rotación, de hecho, es raro que de la misión se vaya gente a otras orquestas.
Además de ser gerente de La Misión, también lo es de la orquesta La Panorama, Panorama Ciy y Paris De Noia. ¿Cómo se gestiona estar entre estas cuatro grandes orquestas?
Son cuatro orquestas, y entre todas, estamos gestionando más de 500 actuaciones. Lo hacemos con un gran equipo detrás que está tanto en oficina como en cada una de las orquestas que tiene su peso y que son fundamentales para llevarlo adelante. Hay que dedicarse en cuerpo y alma y nunca sabes cuántas horas vas a invertir cada día.
¿Es un buen momento para las orquestas?
Estoy dividido. Soy presidente de la asociación Acople, de la que forman parte muchísimas orquestas a nivel nacional y no me parecería justo centrar solo el mundo de las orquestas en La misión o Panorama porque es un mundo aparte. Al final con Panorama en febrero teníamos el solo out de la gira y ya no había ni una sola fecha más y con La Misión ha pasado algo parecido. No obstante, hay orquestas más modestas, con otro tipo de caché y presupuestos, que sí que lo están pasando mal. Los costes son muy altos, los hoteles han subido una barbaridad, el gasoil o el personal, al igual que los impuestos o seguros sociales. No considero que estemos en un buen momento, pero si de transformación y de evolución hacia otros caminos, que habrá que ver dónde nos llevan.
Quedan pocos días para que actúe La Misión en Alcañiz. ¿Qué le dirías a alguien que está dudando si ir o no a ver el espectáculo?
Que no dude porque es algo impresionante y que hay qué ver. Es una oportunidad única porque además no vamos por la zona mucho. Aunque hayas visto cosas en redes sociales hay que venir porque merece la pena. Es algo único.







