Los vecinos de Belmonte de San José todavía se encuentran recuperando fuerzas después de unas semanas en las que han vivido sus fiestas patronales intercaladas con el ciclo cultural, propuesta que este año ha tenido éxito de participación. Y es que si bien la población suele responder favorablemente, este año la respuesta todavía se ha notado más, especialmente en actos como la Feria de la Tapa, el concierto de órgano, o la emotiva entrega del premio 'Mirador del Bajo Aragón'.
El Ayuntamiento había ideado la programación con el objetivo de que tanto vecinos como los veraneantes que durante esta semana terminan de llenar el pueblo pudieran disfrutar de diferentes actividades sin tener que salir del municipio. En total, han sido más de siete días de «no parar». «Hemos tenido muy buena afluencia. Años anteriores esta semana ya ha funcionado, pero lo de esta vez nos ha sorprendido. La feria de la tapa y su sexta edición, por ejemplo, agotó todos los platos que los vecinos habían preparado», afirma su alcalde, Alberto Bayod.
Además del concurso 'Tu cara me suena versión belmontina', o la actuación del grupo de teatro local, la plaza también se llenó para esa entrega del premio Mirador que se ya se recuerda como uno de los momentos más especiales. El encargado de recibirlo este año fue José Manuel Capilla Catalán, tamborilero «incansable» que está al frente de la Banda de Tambores y Bombos de la Cofradía 'El Salvador' de Belmonte. Su dedicación ha superado ya las tres décadas, motivo por el que fue elegido para dicha conmemoración. «Toda persona que ha estado o está involucrada con la tradición tamborilera en Belmonte ha tratado con él», cuenta Bayod. «El reconocimiento fue muy especial… la plaza estaba llena y hubo una actuación sorpresa entre la banda de tambores y la Lira Alcañizana. Fue muy emotivo», añade.
Días antes hubo quien también se emocionó, esta vez en el concierto del IV Ciclo Internacional de Órgano, 'Patrimonio Musical Turolense', organizado por la Diputación de Teruel y la actuación del prestigioso concertista Antonio del Pino. «Recibimos a mucha gente de pueblos de alrededor, con muy buena afluencia. Estamos contentos», concluye Bayod.










