Con el estómago lleno han cerrado en Fabara sus fiestas en honor a Sant Roc. El chef Rubén Martín junto con cocineros del grupo Vaquer han sido los encargados de cocinar cerca de 8.000 albóndigas en la merienda-cena popular que reunió a todos los vecinos, el pasado lunes, el último día de su semana grande.
Las fiestas comenzaron el pasado miércoles con un marcado ambiente festivo en la localidad. "Han ido muy bien y ha venido mucha gente. Las orquestas han gustado y, de hecho, ha habido gente hasta la última sesión de baile, algo que es buena señal porque no siempre ocurre. En general, la gente joven a respondido bien", destaca el alcalde Juan Jesús Villalba.
El viernes, los fabaroles honraron el día grande de su patrón con una misa y una procesión, en la que la peña La Gaseosa portó al santo. Esta misma peña, la más longeva del municipio, también fue la encargada en colocar el pañuelo a San Roque tras el chupinazo nocturno. Entre los actos tradicionales, también destacó el chupinazo diurno, así como la procesión de la Virgen de la Asunción, el jueves.
Pequeños y mayores disfrutaron, además, de actividades como la fiesta de la espuma los campeonatos de birlas, botifarra, petanca, un derbi contra el C.D. Maella o los concursos de disfraces infantil y de adultos, que dieron cuenta de la originalidad de los vecinos de Fabara. Duendes, indios, espartanos, moteros e incluso chuches fueron algunas de las propuestas que competían por sorprender al jurado.
Tras seis días de celebración, en Fabara, ya solo queda guardar con nostalgia los recuerdos de estas fiestas patronales y empezar a soñar con las siguientes.
Misa y procesión en honor a San Roque, y concurso de disfraces./ Juan Jesús Villalba, Piedad Caballero y Eva Vallespí

















