La falta de vivienda disponible, uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial en la comarca de Cuencas Mineras, empieza a encauzarse con la licitación para rehabilitar y explotar 32 viviendas vacías de la urbanización La Peñuela, en Escucha. El Departamento de Fomento cederá las viviendas, propiedad del Gobierno de Aragón, a una empresa para que las acondicione y arriende a sus trabajadores. El Ayuntamiento ha recibido con satisfacción la iniciativa, aunque lamenta el tiempo que ha tardado en materializarse.
«La valoración es muy positiva. Es una demanda en la que llevamos trabajando cerca de tres años. Al final todo llega, aunque podemos decir que tarde, pero estamos contentos por la resolución de este expediente y de esta licitación», asegura el alcalde de Escucha, Héctor García.
El Departamento de Fomento ha sacado a concurso la rehabilitación y explotación de estas 32 viviendas, distribuidas en cinco bloques completamente vacíos de La Peñuela. La empresa adjudicataria asumirá la inversión necesaria para acondicionarlas y podrá gestionarlas durante un periodo inicial de 35 años, prorrogable hasta alcanzar los 75, destinándolas exclusivamente a alquileres asequibles para sus trabajadores y sus familias. La propia orden de licitación reconoce que las viviendas no reúnen actualmente las condiciones mínimas de habitabilidad y que, debido a la obsolescencia de sus instalaciones, requieren una importante inversión antes de poder ocuparse.
Genepol confirma que concurrirá al concurso
El Grupo Genepol, con tres plantas industriales entre Escucha y Montalbán, ya ha anunciado su intención de presentarse al concurso. Su responsable del proyecto en la comarca, Valentín Salvador, considera que disponer de viviendas es una necesidad estratégica para seguir creciendo. «Vamos a asumir la inversión que sea necesaria. Nuestra prioridad es dar vivienda a nuestros trabajadores para que puedan quedarse aquí, echar raíces y permanecer con nosotros el mayor tiempo posible», afirma.
La empresa todavía estudia el estado real de los inmuebles, aunque estima que la inversión podría situarse entre 600.000 y 700.000 euros, dependiendo de las condiciones de cada bloque. «Hay edificios que están mejor conservados y otros en los que se han llevado incluso sanitarios, calderas o el cableado. Habrá bloques donde la inversión será muy importante», explica Salvador.
Actualmente, Genepol emplea a unas 200 personas y prevé alcanzar los 250 trabajadores antes de final de año con la puesta en marcha de una nueva línea de producción. Cerca del 20 % de la plantilla procede de fuera de la comarca y la empresa ya alquila viviendas en varios municipios de Cuencas Mineras e incluso utiliza un hostal en Martín del Río para alojar a parte de sus empleados.
Según Salvador, la falta de vivienda ha llegado incluso a frenar proyectos de expansión. «Hemos paralizado alguna ampliación porque no podíamos alojar a la gente que queríamos traer. La vivienda es ahora mismo uno de los principales problemas del medio rural», asegura.
Viviendas para fijar población
El alcalde considera que el proyecto permitirá no solo cubrir las necesidades de las empresas, sino también atraer nuevos vecinos y contribuir al crecimiento demográfico del municipio. «Las empresas ya no encuentran trabajadores en la zona y necesitan traerlos de fuera. Poder ofrecerles una vivienda es un incentivo muy importante para que se instalen aquí y formen sus familias. El objetivo es que el pueblo pueda crecer gracias a las empresas», señala García.
En la misma línea, Salvador asegura que las viviendas estarán destinadas a cualquier trabajador que las necesite, independientemente de su procedencia. «No vamos a hacer distinciones. Si viene alguien de la comarca, de Zaragoza, de Perú o de cualquier otro sitio y trabaja con nosotros, tendrá acceso a una vivienda en condiciones asequibles», afirma. El responsable de Genepol calcula que solo con la demanda interna actual podrían ocuparse dos bloques completos desde el primer momento y considera que disponer del resto facilitaría futuras contrataciones.
Tres años para rehabilitarlas
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 10 de septiembre. La adjudicataria dispondrá de un plazo máximo de tres años para ejecutar las obras de rehabilitación, aunque desde Genepol confían en acometerlas de forma progresiva para poner los primeros edificios en servicio cuanto antes.
La urbanización de La Peñuela fue construida en los años ochenta para atender la elevada demanda residencial derivada de la actividad minera y de la central térmica de Escucha. El conjunto está formado por 141 viviendas repartidas en 23 bloques, de las que el Gobierno de Aragón mantiene la propiedad de 89. Tras el cierre de las minas y de la central, gran parte de estos inmuebles quedaron desocupados.
Además de las 32 viviendas ahora licitadas, el Ejecutivo autonómico ha ofrecido otras seis al Ayuntamiento, que estudia su posible incorporación a futuras actuaciones para seguir ampliando el parque de vivienda disponible en el municipio.








