Las tormentas de granizo que durante los últimos días han descargado en la provincia de Teruel y, especialmente, en la comarca del Bajo Aragón han causado grandes estragos en el campo. De hecho, según los datos que ofrece Agroseguro más de 1.500 hectáreas han sido dañadas durante este mes. El pasado día 3 de agosto una fuerte tormenta sorprendió a los vecinos de Calanda, mientras que el día 9 Valmuel y Puigmoreno fueron las poblaciones afectadas.
Durante estos episodios, el presidente de la Denominación de Origen del Melocotón de Calanda, Ramón González, advertía que en Calanda había afectadas entre 650 y 800 hectáreas de cultivo afectadas. De todo el cultivo afectado, la mayoría corresponde a fincas con melocotón D.O., aunque también se vieron afectados campos de almendros y olivos. Sin embargo, hace una semana una fuerte tormenta descargó en las pedanías de Valmuel y Puigmoreno. Aunque, hubo campos arrasados se continúa a la espera de conocer cuántas hectáreas se han visto afectadas.
Desde Agroseguro han confirmado que el 10 de agosto se registró la mayor cifra de daños que acumuló
más de 13.000 hectáreas afectadas en toda España. Además, prevén que «continúen las tormentas e incluso puedan intensificarse». Según estos datos, Aragón es la segunda comunidad autónoma con más hectáreas de cultivo afectadas con 6.700, siendo Huesca la que ha registrado mayores afecciones (3.940 hectáreas).
Granizo en Valmuel y Puimoreno
En estos momentos, se mantiene a la espera de conocer las hectáreas dañadas por la tormenta de hace ya una semana. Aunque los efectos de la tormenta eran visibles dentro de las poblaciones, los campos quedaron anegados. Al día siguiente la estampa era de árboles partidos por la mitad y fruta por el suelo. Florín Buse, un agricultor de Valmuel aseguró que había perdido su cosecha de melocotón por completo.
En apenas 15 minutos la tormenta arrasó con todo lo que había a su paso. Buse señaló que contaba con recoger sobre 100.000 kilos, pero que en tan solo unos minutos no quedó nada. Lamenta que es una situación a la que tiene que hacer frente desde hace diez años, cuando cogió el relevo a su suegro.
En Calanda la tormenta también duró 15 minutos, pero fue el tiempo necesario para arrasar con cerca de 800 hectáreas de cultivo. De hecho, el gerente de la Cooperativa La Calandina, Antonio Cerdán, estima pérdidas de hasta cinco millones de euros: «Parte de los 130 agricultores de nuestra cooperativa ha perdido el 100 % de la cosecha».
Una campaña marcada por el granizo
Por su parte, González asegura que esta campaña se va complicando semana a semana debido a las tormentas y a los altos costes de producción. «Han subido los jornales, el gasoil, el agua... pero el precio de venta se mantiene», ha señalado. En estos momentos, gran parte de la cosecha se tendrá que destinar para zumo, aunque ha detallado que el precio de la fruta ahora mismo está bajo mínimos. «Estamos vendiendo a un precio mucho más bajo, pero el coste de los gastos han subido», ha subrayado.
Se trata de una situación crítica en la que los números no salen, por lo que algunos agricultores como Florín prefieren dejar la fruta en el árbol. Algo que también se está reflejando en el relevo generacional en el campo, «son muchos los que ya no se ponen melocotón», ha destacado el agricultor de Valmuel.









