Colectivos, empresas y asociaciones están buscando alternativas a las actividades que se realizaban en años anteriores con los más pequeños de la casa, y que por las circunstancias actuales no se podrán llevar a cabo. Es el caso de la Asociación Sarabastall de Caspe, la cual enviaba cada año en verano a más de 100 niños de las seis localidades de la comarca junto a sus monitores al Valle de Pineta durante el mes de julio. El «plan A» del colectivo es hacerlo también este año (con algunos cambios), pero están a la espera de que la DGA publique la normativa en este sentido. Si no es posible finalmente, el «plan B» sería hacer una serie de actividades en la misma comarca, en lugar de viajar a Huesca.
«Nos encontramos en unos meses de mucha incertidumbre sin saber que se podrá hacer, este año más que nunca nos tenemos que volcar al 100% en nuestros chicos y chicas de la comarca», señaló Lluna Bonet, portavoz de Sarabastall. «Han pasado unos meses muy duros y queremos que este verano tengan la oportunidad de volver a jugar, correr, saltar, disfrutar de la naturaleza, estar con sus amigos, hacer nuevos amigos, aprender cosas nuevas y sobre todo de sentir ilusión», añadió.

Desde la empresa Gestiona Actividades Lúdico-Deportivas se ha apostado por la conciliación de la vida laboral y familiar a través de un amplio grupo de jóvenes del territorio. Tienen formación en Magisterio, Tiempo libre o Animación, y están preparados para la situación del covid-19.
La joven caspolina Lucía Bel es una de las jóvenes que ya está trabajando en esta iniciativa. "Cuido a dos niñas de la localidad, cuya familia ya conocía previamente, lo que da cierta confianza", señala. "Hacemos tareas escolares, salimos a pasear y jugamos".
Las familias de comarcas como Bajo Aragón y Bajo Aragón-Caspe pueden solicitar sus servicios para que acudan a sus casas y «lleven la diversión a los más pequeños». Se ocupan desde actividades lúdicas hasta clases de repaso y apoyo. Más información en www.tiendasporta.es.







