Aragón TV vuelve a volcarse con el Gran Premio de Aragón de MotoGP en Motorland. Más de 20 horas de directo durante el fin de semana, programas especiales, informativos desde el circuito y la retransmisión de las carreras forman parte de un amplio dispositivo para acercar a toda la comunidad uno de los mayores acontecimientos deportivos que se celebran en Aragón.
Jorge San Martín, periodista de Aragón TV y presente en Motorland desde las primeras ediciones del Gran Premio, repasa con La COMARCA cómo ha evolucionado la prueba y qué supone para los profesionales encargados de contarla.
El Gran Premio de Aragón es uno de los acontecimientos deportivos con mayor impacto de la comunidad. ¿Cómo es para vosotros afrontar retransmisiones de tantas horas?
Para Aragón TV ha habido un cambio muy importante desde que, hace tres temporadas, la televisión adquirió los derechos de retransmisión del Gran Premio. Desde la primera edición hemos estado aquí contando el ambiente y todo lo que supone MotoGP para Alcañiz, el Bajo Aragón y Aragón.
Ahora, con la posibilidad de retransmitir también las carreras, multiplicamos la cobertura. Además de contar el ambiente y todo lo que rodea al acontecimiento, podemos ofrecer una competición deportiva de trascendencia mundial. Poder convertir un producto mundial en algo cercano para el público de nuestra comunidad es un lujo.
Para nosotros es una oportunidad increíble. Disfrutamos muchísimo y nos sentimos parte de este gran evento porque ahora podemos contarlo prácticamente todo.
Son muchas horas de directo, también a través de Aragón Play. ¿Cómo se prepara un despliegue de estas características?
Durante el fin de semana superamos las 20 horas de directo desde Motorland. Estamos todas las mañanas siguiendo la competición, hacemos programas especiales y también los informativos desde aquí. Son más de 20 horas en tres días y eso supone un esfuerzo enorme. Requiere mucha coordinación entre la parte técnica, producción, periodistas, operadores de cámara y los medios de la propia organización del Mundial. Es un dispositivo muy complejo. Hablamos, en conjunto, de más de 140 cámaras y cerca de 200 profesionales para ofrecer una de las mejores competiciones del mundo con la calidad que requiere.
Además, durante estos tres días buena parte de la programación deportiva de Aragón TV se realiza desde Motorland.
Sí. Hacemos los deportes, programas especiales y las propias carreras, en las que contamos también con colaboradores como Raúl Jara y Judith Florensa, dos grandes especialistas. Al final, creo que el Gran Premio de Aragón de MotoGP ya es patrimonio de Aragón. Tiene una trascendencia tan grande que la televisión se vuelca con la competición y con el ambiente, pero también lo hacen los informativos, que abren con Motorland, con lo que está pasando en Alcañiz y con todo su impacto socioeconómico. La ciudad se transforma durante estos días. Intentamos hacer todo lo que está en nuestra mano para transmitir la relevancia que tiene este acontecimiento y también el orgullo de que nuestra comunidad organice algo así y lo haga tan bien.
Has estado aquí prácticamente desde el principio. ¿Cómo ha cambiado el Gran Premio desde sus primeras ediciones?
Motorland ha ido creciendo. Cuando empiezas a organizar un evento mundial, el proyecto va madurando, aunque creo que desde el primer momento Motorland fue un ejemplo de organización y de trato a los profesionales. De hecho, ha recibido en varias ocasiones el reconocimiento como mejor circuito del Mundial de forma muy merecida. Ahora está consolidado, es un circuito imprescindible y muy querido por los pilotos. También ha sido bonito porque Aragón TV ha ido creciendo de la mano del Gran Premio. En esta casi mayoría de edad de la prueba nosotros también hemos evolucionado hasta llegar a retransmitir las carreras. Es un proyecto que ha ido madurando y que ahora está, indudablemente, al máximo nivel mundial.
Como aragonés y después de tantos años viniendo a Motorland, ¿qué es lo que más disfrutas personalmente?
A mí me encanta el motociclismo y retransmitir las carreras es un sueño. Además, me siento muy afortunado porque no es habitual que una televisión autonómica, y más en una comunidad que no es de las más grandes de España, apueste de esta manera y adquiera los derechos para poder retransmitirlas. Disfruto muchísimo trabajando y narrando las carreras, pero también estando aquí durante cuatro o cinco días y viendo cómo se transforma Alcañiz. Es un lugar que conocemos muy bien; hemos venido muchas veces y yo incluso tengo familia de aquí. Es increíble verlo todo lleno y comprobar la amabilidad con la que nos atienden en todas partes. Muchas personas nos reconocen de la televisión, son siempre muy amables y recibimos un trato fantástico. Por un lado está lo bonito que es poder retransmitir las carreras como periodista deportivo y, por otro, venir a Alcañiz y a Motorland, trabajar con la profesionalidad que hay aquí y sentirnos tan bien tratados.
¿Qué diferencia al Gran Premio de Aragón de otros grandes acontecimientos deportivos de la comunidad?
Creo que tiene poca comparación. Para empezar, estamos hablando de un evento internacional que, además, se celebra de manera periódica desde hace muchos años. Solo por eso ya hay pocos acontecimientos con los que pueda compararse. Y si añadimos la organización, la logística, la capacidad mediática, el impacto socioeconómico y turístico y la afluencia de público, resulta inigualable. Creo que es el mayor evento que hay en Aragón. No me sale compararlo con otras cosas porque, en mi opinión, juega en otro mundo.
Después de 17 años de evolución, ¿todavía hay margen para crecer y dar más a conocer el circuito?
Creo que se están haciendo cosas. Desde la organización, por ejemplo, cada año se amplían las actividades de la Fan Zone. También ha habido novedades con las entradas de día, que permiten venir únicamente el domingo y hacen más accesible y económico poder asistir a las carreras sin necesidad de pasar varias noches fuera. Motorland Aragón es conocido en España y fuera de España y viene mucha gente de Zaragoza, cada vez más. Creo que se está trabajando bien para seguir aumentando esa difusión, tanto desde el Gobierno de Aragón como desde el propio circuito. Se nota que nadie se queda quieto y que existe un trabajo constante por continuar creciendo. El ambiente que se genera en la Fan Zone, que cada año tiene más actividades y funciona mejor, es un buen ejemplo.
17 años dan para muchas anécdotas. ¿Hay algún momento especialmente complicado que recuerdes?
En 17 años podría contar tantas anécdotas, tanto dentro como fuera del circuito, mías y del equipo, que darían para escribir un libro. Hemos vivido de todo. Recuerdo grandes premios con tormentas enormes que casi nos tiraban hasta la señal. También hubo una ocasión, hace ya muchos años, en la que se produjo un problema eléctrico en el circuito y nosotros teníamos que hacer el informativo. Nos quedamos sin prácticamente nada y finalmente se pudo solucionar. Cada Gran Premio es una aventura. Es un deporte cuya cobertura televisiva está muy condicionada por la meteorología y por muchísimas circunstancias. Técnicamente es muy complejo. Siempre llegas con un plan muy preparado, pero también tienes que estar dispuesto a reaccionar cuando la situación lo requiere. Hay que saber improvisar. La preparación es enorme, pero siempre necesitas tener cintura, y eso también nos ha hecho crecer muchísimo como profesionales y como televisión.







