Juan Pardo presenció el martes el acto del Vencimiento del Dragón en la zona de autoridades junto al alcalde como reconocimiento por su labor como caballero San Jorge desde el comienzo de una recreación que ha visto crecer.
¿Cómo ha vivido este primer San Jorge retirado después de llevar desde los inicios encarnando al caballero de forma intermitente?
Desde que empezó el Vencimiento del Dragón creo que va a ser el primer día que voy a verlo desde fuera en la plaza. Comencé cuando se inició el acto pero el primer año encarnó a San Jorge Ana Dobato. Era muy jovencita y al año siguiente le cogí el relevo. En unas cuantas ocasiones he dejado el puesto y me he quedado de jinete porque me lo han pedido y el caballo les ha respondido. He estado presente de una u otra forma salvo por cuestiones de salud desde que comenzó el Vencimiento. Tuve una operación de hombro y otra de un ojo en las que me fueron relevando otras personas.
¿Por qué se retira ahora?
Por la edad y porque me tienen que operar de una prótesis de rodilla. Me intervenían el 29 de febrero pero me anularon la operación cuando ya había dicho que no podía participar. Ya había otra persona para ser San Jorge y con 70 años pensé que era mejor dejar paso a las nuevas generaciones.
¿Qué supone enfundarse el traje de San Jorge?
Ha sido un orgullo muy grande por lo que supone el Vencimiento y la convivencia que hemos tenido todos. Tanto ejercer de San Jorge como de jinete me ha llenado mucho al ver la plaza llena y el público aplaudiéndonos.
¿Qué es lo más curioso que le ha pasado?
Me he llevado dos caídas. Una en el acto de San Jorge y otra entrando en la plaza para subir arriba a calzar. Resbaló el caballo y nos caímos. Hay que tener en cuenta que el Vencimiento tuvo un inicio. Al principio poníamos unas herraduras de goma pero los caballos se resbalaban y cayeron varias personas al suelo. Conseguimos hacer el evento pero con mucho riesgo. Fuimos averiguando y salieron los zapatos de goma para los caballos, que son un punto a favor para el animal y el jinete.
¿Cómo ha evolucionado el Vencimiento del Dragón a lo largo de sus casi tres décadas?
Al mil por mil, la plaza abarrotada lo dice todo y si la plaza fuera más grande aún vendría más público a ver el Vencimiento. Su evolución ha sido muy buena y la gente está encantada.
¿Con qué se queda de estos años?
Con todo lo que he vivido, lo bueno y lo menos bueno. La vida no es una felicidad completa, hay momentos más difíciles por circunstancias pero me quedo con todo lo que he pasado, siempre es bonito recordar todo lo que ha ocurrido.
¿Siempre ha encarnado a San Jorge con el mismo caballo?
Primero salí con Sultán y después con Lebrijano. Los dos eran muy iguales. Me llevo muy bien con mis caballos. El primero era una máquina de guerra, me costó acudir al Hospital muchas veces. Murió entero, lo que significa que estaba sin capar; y echó 42 hijos al mundo. Al principio me quería dominar y pasé unos años muy malos con él pero después seguía todo lo que le indicaba. Le decía ‘vamos’ y allá que iba, aunque nos tiráramos por un acantilado. Lo mismo con el que tengo ahora. Lo que le digo lo hace, no tiene temor. Eso es muy importante, si el caballo ve que eres valiente confía en ti.








Juan, la 1ª vez que fuiste San Jorge fue en la 4ª edición.
Mi hija, Ana Dobato, lo fue los tres primeros años y además tenía 12, 13 y 14 años respectivamente.
Simplemente quería recordártelo, un saludo.