Era cuestión de tiempo que La Fresneda entrase a formar parte de la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España y el viernes se selló su adhesión de forma oficial en un acto público en la plaza, uno de los enclaves por excelencia de la localidad. De la ambientación del momento se encargaron los músicos -en su mayoría bajoaragoneses- de ARABOAS, formación que animó incluso a cantar al público movido por las melodías y letras que ya habían entonado en su niñez y que guardaban en su memoria dormidas esperando un estímulo que llegó «tocando palmas todos juntos». Había motivos para celebrar porque minutos antes del inicio del concierto y del vino español que prepararon los vecinos, la localidad quedó identificada de forma oficial como Uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Así lo acredita la placa con el logotipo de la red que se destapó en la plaza entre aplausos. El alcalde, José Ramón Gimeno, ejerció de anfitrión y explicó la importancia que tenía para el pueblo entrar en este grupo. A su breve discurso le siguió el del presidente de la asociación, Francisco Mestre, que definió el día de «muy importante» para ambas partes.
Reconoció que La Fresneda «merecía entrar en la asociación y lo haría» pero el momento llegaba ahora porque no querían que la agrupación nacional se convirtiese ya de inicio en una asociación de pueblos bonitos de Teruel, que es la provincia con más localidades incluidas. «Es un día importantísimo, hacía tiempo que no teníamos nuevos pueblos en Teruel y sumamos dos en un fin de semana como es La Fresneda y Linares de Mora y ya son nueve en la provincia, el territorio que más», dijo y definió a La Fresneda de «espectacular». Para el primer edil, estar en la red era primordial porque el turismo, «ya no solo en la Fresneda, en esta comarca, pienso que al final va a ser el motor económico de la zona». Estar en la red permite que el aumento de turismo vaya acompañado de una serie de mecanismos que lo hagan ordenado y que la llegada de más visitantes revierta también en una mejora de servicios. Gimeno aseguró que desde enero cuando se anunció esta adhesión en FITUR, ya se ha notado el efecto en estos seis meses. «Llegan más autobuses y durante más meses, no concentrados en una época y todo repercute en el pueblo incluso en vivienda porque se está moviendo la compra-venta. Los precios son los que son, ya sabemos lo que ha subido todo, pero se ha despertado el interés en comprar porque antes un propietario ponía una en venta y pasaban años sin que nadie preguntase por ella y eso ahora no pasa», apuntó.
Más visitas y ayudas para servicios
El presidente de la asociación destacó que no siempre es fácil encontrar pueblos merecedores de esta certificación, algo que no es el caso de Teruel, Salamanca o Burgos, provincias de la España vaciada a las que el éxodo a las ciudades de los años 60 y 70 jugó su papel. «El hecho de que se quedasen vacíos prácticamente ha conseguido mantener muy bien el urbanismo», dijo. La asociación se encarga de incrementar visitas y de hacerlo de un modo desestacionalizado, y quieren vincular visitante y vecino para el Gobierno de Aragón a la hora de conceder ayudas. «Hay pueblos con 100.000 ó 150.000 visitas anuales, pero cuentan con servicios para 150 personas que son las personas que viven en él, y por eso queremos que el baremo no sólo sea el de habitantes y así se pueda ayudar a habilitar un aparcamiento, por ejemplo, algo a lo que un pequeño ayuntamiento no tiene capacidad», indicó.
Mantienen un acuerdo con EndesaX para la instalación de cargadores de coches eléctricos y, en cuanto a la prevención de la masificación, trabajan junto a Telefónica en un sistema para conocer en tiempo real del nivel de ocupación. «Le llamamos sistema de semáforos por los colores. Si alguien está haciendo una ruta y le aparece el rojo ya sabe que está saturado y que es mejor que vaya al siguiente que está en verde. Se garantiza una buena experiencia al visitante y al vecino para que no llegue a odiar el turismo», concluyó.











