El cuarteto valenciano abrió este jueves la programación del festival Aragón Sonoro de Alcañiz, que ofrecerá conciertos de 12 grupos y 3 djs hasta el sábado. Hablamos con su guitarrista, Pau Roca, quien da a conocer los inicios del grupo, su evolución y su nuevo álbum, 'Crear'.
¿Cómo surge el grupo y por qué 'La Habitación Roja'?
Todo comienza porque Jorge y José eran muy amigos desde la infancia, empezaron a tocar y cuando tenían una solvencia buscaron a más gente y me encontraron a mí y a Marc. Siempre hemos sido los mismos. El nombre nace a raíz de la habitación roja en la que Jorge vivía cuando todo comenzó.
¿Cómo se recuerdan esos primeros años?
Entonces cualquier buena noticia, era una notición. Un concierto, sonar en la radio, ganar un concurso, la primera vez que tocamos fuera de Valencia…Era como un sueño hecho realidad. Realmente son cosas que nos siguen haciendo mucha ilusión.
¿Hacia dónde ha evolucionado el conjunto en vuestros 30 años de trayectoria?
La música tiene algo muy bueno, y es que universal. Uno puede emocionarse con una canción que ha hecho una chica o un chico en California durante los años 60. Está hablando de su realidad, pero tú la sientes propia. Lo más importante es que haya verdad, y ese creo que es nuestro caso. Las letras no son las mismas que hace años, sino que van reflejando el paso del tiempo y nuestras inquietudes. Lo ridículo sería hacer las mismas letras que cuando teníamos esos 20 años. En nuestra discografía se ve una evolución vital brutal.
Vuestras canciones son fáciles de distinguir pero todas guardan en común unas letras muy personales. ¿Es difícil componer en grupo?
La voz de la canción la suele traer Jorge y luego, en cuanto llega al ensayo, ya se transforma en La Habitación Roja. Aunque queramos hacer una canción súper cañera, más tranquila, o con orquestación, al final, cuando los cuatro nos ponemos a tocar, lo que siempre suena es La Habitación Roja. Eso es lo chulo.
En una de vuestros últimos temas, 'El duelo’, habláis precisamente de un tema como es la muerte.
Estamos en un momento en la vida en el que los mayores empiezan a faltar, y a la vez pues uno ve como su familia crece. Es una fase vital que muestra de forma muy clara cómo es el ciclo de la vida. De hecho, el disco que vamos a sacar se va a llamar ‘Crear’, y precisamente hablará mucho de lo que es crecer y morir, de la juventud y la vejez.
¿Hay fecha para ese último álbum?
Ahora estamos ya con la portada y todo ese tipo de cosas que hay detrás de un disco, que cuando ha salido ya llevas años con él. La fecha está fijada para octubre. Estamos muy contentos.
Parte de vuestro público ha crecido con vosotros. ¿Habéis sumado nuevos seguidores más jóvenes?
Afortunadamente tenemos una mezcla de ambas partes, siempre está bien que se una gente joven. Tenemos una base de gente muy fiel, que nos sigue desde hace años y que a veces nos para para decirnos ‘os vi hace 25 años en tal sitio’. Pero también está pasando que vemos a muchos padres con niños que seguramente escuchen las canciones con ellos. Ya nos ha pasado en varios conciertos. A mí me hace mucha ilusión.
¿Qué es lo mejor de subirse a un escenario?
Estar tocando algo que has hecho tú, y que te gusta, y que a la gente le hace entrar en sensaciones como llorar, bailar, saltar…Es una cosa muy bonita y reconfortante.
Mantenerse 'siendo alguien' durante años es complicado en el panorama musical actual. ¿Cómo lo habéis logrado?
Ha sido relativamente fácil, porque lo que hacemos nos gusta mucho. Nos sentimos unos privilegiados. Si no lo vives así llega un momento en el que algunos momentos no te compensan. Siempre hay fases difíciles, sobre todo los comienzos, cuando el grupo te exige mucho tiempo, y no hay mucho dinero…Ahí hay que tirar de pasión.
Dadnos a conocer una anécdota del grupo que recordéis con especial cariño.
Ya que me preguntas desde Aragón, diré que recuerdo con mucho cariño esta zona porque en nuestros comienzos nos fichó un sello de Zaragoza. De hecho, recuerdo que uno de nuestros primeros conciertos fue en Teruel. Esas primeras salidas, yendo con la furgoneta con tus amigos, tocando instrumentos, y llegando a la sala y viendo que realmente había gente dispuesta a escucharnos, aunque fueran unos pocos (risas)… Todo nos parecía una película.
¿Habíais visitado antes Alcañiz?
No, pero hace días ya nos pasaron fotos del recinto, y veníamos con muchas ganas de tocar. Es un anfiteatro muy bonito. Siempre que llegas a un nuevo lugar donde ya hay buenas previsiones, o donde se han agotado las entradas…te quitas un peso de encima y es más fácil disfrutar.
Para quien todavía no os conozca, ¿qué canción de La Habitación Roja hay que escuchar sí o sí?
Acabamos de sacar singles muy distintos entre sí, que formarán parte del nuevo álbum, y que resumen muy bien todos los palos que tocamos. Otro ejemplo recomendado, además de ‘El duelo’, es ‘Las olas’.







