Un sueño cumplido y en una nube. Así es como se siente estos días la calandina María Félez. Y es que en donde un día se encontraba una vivienda en mal estado y por rehabilitar, ahora se han abierto las puertas de su propio Atelier de moda, un logro que jamás había imaginado.
La joven representa a la tercera generación de modistas de su familia. Y aunque empezó a formarse en el sector como un hobbie, ya no se imagina dedicándose a otra cosa. Desde siempre, cada verano, ha ayudado a su madre en su negocio, ‘Mercería Chuni’, hasta que hace unos años comenzaron a trabajar juntas de forma continua. Ahora, el camino seguirá en el Atelier.
«Siempre me ha gustado diseñarme alguna prenda de ropa, y poco a poco fui formándome y la gente también empezó a pedirme encargos», recuerda. Mientras tanto, la calandina mantenía su vida y trabajo en Zaragoza. No obstante, llegó un punto en el que el número de encargos era tal que se animó a plantearse otras opciones. «Decidí volverme a Calanda y ahora tengo mi vida aquí. Para mí, poder contribuir en darle vida al pueblo, es un sueño», confiesa.

El proyecto de crear su propio Atelier no ha sido tarea de un día. Han pasado meses desde que compró la antigua vivienda sobre la que hora se pueden ver sus diseños, además de ropa de indumentaria y telas que el público podrá adquirir.
El proyecto, además, fue en su día uno de los elegidos por el Instituto para la Transición Justa para recibir una subvención de 14.201,97 euros como iniciativa tractora y para dar impulso al territorio.
Para Félez, una de las principales virtudes del Atelier es poder combinar lo tradicional, inculcado por su madre, y la innovación. La joven calandina ya se ha hecho su propio nombre en el territorio. De hecho, la mayor parte de sus clientas son de Alcañiz. Así lo demuestra su agenda para confeccionar vestidos de novia, completa hasta el próximo año. «Para mí es un lujo, lo que más me gusta de mi trabajo es poder acompañar a las clientas en todo el proceso creativo, incluso a aquellas que llegan sin saber muy bien qué es lo que quieren».
De entre sus diseños, guarda un lugar especial para los trajes que confeccionó para dos reinas de fiestas alcañizanas, Sandra y Carlota. «Ver el resultado final me dio muchísimo orgullo», afirma María, quien sin embargo reconoce que guarda «un cariño especial» a todas sus clientas.
Eso sí. A ellas pronto se unirá la que probablemente vaya a ser su creación más especial. Félez confeccionará su propio vestido de novia, en su propio Atelier. «Tengo mil ganas», concluye. Para quien quiera visitar el Atelier, estará abierto de lunes a viernes, en horario de mañana y tarde; además de los sábados, días en los que recomienda reservar cita previa.








