Desde sus míticas latas, hasta artículos como sombrillas, sábanas o lámparas. Coca-Cola fue el pasado sábado la protagonista en la inauguración de la exposición que reúne más de 1.000 piezas de esta marca, ubicadas en la bodega del Castillo de la localidad. Si el tamaño de la exhibición ya sorprende, lo hace más el hecho de que ha sido creada por un particular, Antonio Lacasa, un maellano que no reside habitualmente en el municipio, pero que mantiene la vivienda familiar. La exposición continuará abierta al público hasta el 1 de junio.
Pocas personas habían visto la colección que Lacasa guardaba en su domicilio, hasta ahora. La alcaldesa, Elena Bondía, recordó la sorpresa cuando Lacasa le trasladó que tenía algo que enseñarle. «Me pareció que valía la pena darla a conocer y quisimos esperar a que comenzara el Año Cultural para hacerlo», destacó la primera edil.
Además de la colección privada, la marca ha querido colaborar cediendo algunos elementos extra a la exposición. Uno de los más llamativos es una antigua barra de bar. El conjunto de todas las piezas permite realizar un viaje a través del tiempo, que da cuenta de la evolución que ha tenido la propia marca tanto a nivel de producto como de imagen. «Hay cosas como Coca-Cola con ginebra que no tuvieron éxito, pero que están en la exposición», apuntó Bondía. A la inauguración acudieron tanto autoridades locales como representantes de Zaragoza y Madrid de la marca.
La inauguración se celebró el pasado sábado./ Ayto. Maella













