En un Mundial donde las estrellas acaparan titulares por lo que hacen dentro del campo, hay historias que merecen contarse por lo que pasó mucho antes del primer silbato. La selección española llega a la cita de 2026 con un plantel plagado de talento joven, pero también de trayectorias que no encajan en el molde del futbolista de academia al uso.
Un pueblo sin cancha, una foto con Messi siendo bebé, una travesía por el desierto y un tablero de ajedrez. Historias que reflejan la diversidad de una generación que llega al Mundial con algo más que talento.
Si sigues la trayectoria de La Roja en el Mundial 2026, puedes consultar las mejores casas de apuestas en España para seguir las cuotas de cada partido.
Cubarsí creció en un pueblo sin campo de fútbol
Estanyol no llega a los 200 habitantes. No tiene campo de fútbol ni escuela. Y de ahí salió Pau Cubarsí, que con 19 años ya es uno de los mejores defensas del planeta y acaba de debutar en un Mundial.
Sus padres, Robert y Gloria, lo apuntaron al club del municipio vecino de Vilablareix una tarde de septiembre de 2013. Jana Redondo, compañera suya en aquellos equipos de los más pequeños, lo recuerda con una nitidez que dice mucho: jugaba de defensa, pero cogía el balón, cruzaba solo todo el campo y marcaba.
Un día le hicieron un gol a ella, que jugaba de portera, y se puso a llorar. Cubarsí fue a consolarla, agarró la pelota, cruzó el campo, marcó y volvió corriendo a celebrarlo con ella.
En el club hablan de un niño que no miraba el balón hacia abajo, como los demás, sino hacia arriba y hacia adelante. En 2018, con 11 años, dio el salto a la cantera del Barcelona.
Esta temporada ha sido el segundo jugador con más minutos del equipo de Flick, con cerca de 4.000, y suma más de 128 partidos de azulgrana. El chico de un pueblo sin cancha ya es campeón olímpico y ahora va a por el Mundial.
Lamine Yamal, el chico de oro que conoció a Messi siendo bebé
Si la historia de Cubarsí suena a cuento, la de Lamine Yamal parece escrita con guion. En 2007, la familia de un bebé de Mataró ganó una rifa solidaria de UNICEF y consiguió una sesión de fotos en el Camp Nou con un jugador del Barça. El jugador era un Messi tímido de 20 años que no sabía cómo sostener al bebé. Ese bebé era Lamine.
Diecisiete años después, aquella fotografía se hizo viral cuando el padre de Yamal la publicó en Instagram con un pie que resumía todo: "El comienzo de dos leyendas".
Nacido en Esplugues de Llobregat y criado en Rocafonda, Lamine entró en la cantera del Barcelona con 7 años. A los 15 debutó con el primer equipo. A los 16 ya era el goleador más joven de la historia de la Liga, de la Champions y de la Eurocopa.
En la temporada 2024/25 marcó 18 goles y 25 asistencias, lideró al Barça hacia el segundo triplete doméstico y quedó en la votación del Balón de Oro. A los 18 años, su currículum ya asusta.
Nico Williams, hijo de refugiados que cruzaron el desierto para llegar a España
Nico Williams nació en Pamplona, pero su historia empieza mucho antes y mucho más lejos. Sus padres cruzaron el desierto del Sáhara descalzos, sin comida ni agua, y saltaron la valla de Melilla mientras su madre estaba embarazada de Iñaki, el hermano mayor. Los detuvieron, pero un sacerdote claretiano llamado Iñaki Mardones y un abogado que nunca quiso dar su nombre los consiguieron a Bilbao.
De esa travesía salieron dos futbolistas internacionales. Nico se formó en la cantera del Athletic, renovó hasta 2035, marcó en la final de la Eurocopa 2024 contra Inglaterra, fue elegido MVP del partido y hoy disputa su segundo Mundial con 23 años.
En el camino también tuvo que cerrar sus redes sociales por insultos racistas tras un partido de Copa. Volvió, marcó un doblete en un partido posterior y el fútbol siguió girando. Pero la historia de fondo, la del desierto, la valla, el sacerdote, es la que da la medida real del personaje.
Zubimendi competía en ajedrez; ahora representa a España en fútbol
Mucho antes de dirigir el juego desde el centro del campo, Martín Zubimendi ya movía piezas con una precisión que llamaba la atención. Con 12 años se proclamó campeón de Gipuzkoa de ajedrez. Su profesor en la ikastola Zurriola, Íñigo Argandoña, recuerda a un niño tranquilo, metódico y con una capacidad de anticipación poco común.
Argandoña intentó hacerle ver lo difícil que era llegar al fútbol profesional. Zubimendi siguió adelante. Hoy es internacional absoluto y juega su segundo Mundial de fútbol .
No es difícil imaginar que ambos deportes se conecten a través del análisis del rival y la toma de decisiones en segundos. Es posible que aquello que aprendió frente a las piezas de madera lo aplique ahora en Estados Unidos.
CONTENIDO OFRECIDO POR UN COLABORADOR EXTERNO




