La Comarca del Matarraña va a crear un plan de acción junto a los empresarios para posicionarse como un destino de referencia en cicloturismo, paisaje cultural, gastronomía y bienestar. El objetivo no es conseguir un mayor número de visitantes sino que lleguen los que el sector quiere recibir y para ello van a trabajar durante casi año y medio conjuntamente la iniciativa privada y la institución comarcal. La iniciativa se llama ‘Matarraña: cuatro clubes para transformar el territorio’ y es una de las acciones del Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca, dotado con casi 1,7 millones de euros de Fondos Europeos. Se quiere conseguir una diversificación de la oferta turística, un incremento de la afluencia y satisfacción de visitantes durante todo el año, posicionar el Matarraña como un destino referente y ofrecer un turismo sostenible económicamente y ambientalmente.
De coordinar el trabajo hasta marzo de 2026 se encarga BIM Consultors, una consultora especializada en turismo contratada por la Comarca y que este lunes avanzó el primer paso dando a conocer el proyecto al sector en una reunión en Valderrobres. Esta presentación se replicará el jueves por la tarde en FITUR. En febrero se crearán los cuatro clubes de producto (cicloturismo, paisaje cultural, gastronomía y bienestar) en los que se quiere contar con los empresarios de la zona para que sean ellos los que, guiados por BIM Consultors, ideen la estrategia a seguir.
Se creará un plan de acción con el objetivo común de posicionar el Matarraña como un destino de referencia a nivel de turismo de paisaje y naturaleza, bienestar, cicloturismo y gastronomía. Este lunes, el consultor Jaume Marín, uno de los cuatro miembros del equipo de desarrollo de BIM, insistió en que en este proyecto los pasos a dar los va a decidir el sector en una experiencia novedosa ya que «es la primera vez que se les va a dar voz y voto». Por ejemplo, van a ser los que van a segmentar los tipos de turistas y escoger a qué target quieren enfocarse. «Serán ellos los que deben decir qué perfil buscan porque no pueden ir a todo el mundo porque después hay que ver con qué recursos contamos para adecuarnos al target y comunicarnos eficientemente», destacó el consultor.
El presidente del Matarraña, Fernando Camps, animó a la participación. «Estas cuatro temáticas no son solo atractivos turísticos sino una forma de mostrar lo que somos y lo que podemos ofrecer. Todo esto no será posible si no hay voluntad y compromiso de todas las partes implicadas. Debemos aprovechar que ahora contamos con financiación y recursos», destacó el presidente.
Por su parte, el consultor explicó que en el primer análisis que han realizado ya han detectado «puntos de mejora». Principalmente, que no existe «cohesión» en el sector» y que los «potentes» recursos de la comarca no están puestos en valor ni integrados como una experiencia turística. «Cada uno va a su marcha y crea su propia estrategia. Primero debe hacerse un trabajo de estructuración de producto-experiencia y después de comunicación conjunta porque si vamos unidos seremos más potentes», remarcó Marín.
Para el consultor, la falta de cohesión también «invisibiliza» la marca Matarraña, lo que genera una falta de posicionamiento como destino turístico. «En los mercados locales locales está bien pero a nivel nacional e internacional todavía tiene una transparencia en su marca. Por tanto, lo que queremos es ir cohesionados para poder llegar a otros mercados que hasta ahora no llegábamos», especifica.
Considera que fuera de Cataluña, Valencia a incluso en Aragón «aún queda mucho por hacer». «También existe este complejo que a veces nos creamos nosotros mismos de que no somos capaces o es que hay otros destinos… cuando sí que podemos y tenemos recursos suficientes para estructurarlos y competir a nivel nacional e internacional», destalla.
El desarrollo del proyecto se llevará a cabo en cuatro fases hasta marzo de 2026. Tras constituir de mesas de trabajo en febrero, se comenzará con una evaluación de la situación y diagnóstico y la definición de perfiles de demanda. Una vez se defina a dónde se quiere ir, se iniciará la creación de los manuales de club de producto definiendo su composición (tipología de miembros, requisitos y compromisos, y organización interna). Además, se trabajará en la identidad visual unificada y en un plan de acción a tres años que incluirá algunas de las acciones en el plan estratégico: mercados y tipología de visitante, estrategias específicas para conseguir estos objetivos, líneas de estructuración de producto y líneas de comunicación y promoción. Por último, en la fase de implementación se presentarán los clubes al público para captar miembros y generar una base sólida que garantice su funcionamiento a largo plazo.








El turismo sostenible no existe. De cualquier forma, si hay más visitantes o más frecuentes, siempre se generará una huella ecológica.
Incluso el sector agrícola, de gran impacto ambiental, tendrá entonces que centrarse más en la «sostenibilidad». (Es preocupante la cantidad de residuos que encuentro cuando paseo por el campo).
Además, la oferta de construcción de edificios y casas fuera de los pueblos, podrá valorarse de forma más estricta (véase ese enorme silo de pienso para ganado en Valderrobres… ¿puede ser más feo?).
No se conseguirá sólo con más oferta ciclista, cultural y gastronómica… habrá que llevar el cuadro COMPLETO. El turista que busca «sostenibilidad» tiene mayores expectativas respecto a toda la zona.