La portavoz socialista de la Comisión de Educación, la alcaldesa de Mirambel, Mari Carmen Soler, denunció este viernes en el pleno de las Cortes que el ejecutivo autonómico tiene paralizados expedientes de creación y ampliación de escuelas infantiles municipales. Puso como ejemplo el caso de su municipio y el de otras dos localidades turolenses, Villarquemado y Gea de Albarracín. «La escuela rural aragonesa necesita un compromiso firme y acciones concretas para superar los retos que enfrenta y para garantizar que todos los niños y niñas aragoneses, independientemente de su lugar de residencia, tengan acceso a una educación de calidad», afirmó la diputada de Mirambel.
Al respecto, la consejera de Educación, Tomasa Hernández, explicó sobre el caso de Mirambel, que se encuentra pendiente de un informe del Servicio Provincial de Educación.
Tal y como ya explicó La COMARCA hace unas semanas, la apertura de su escuela infantil está ahogando económicamente a Mirambel por la falta de ayudas autonómicas. El Ayuntamiento hizo frente en solitario a la obra para abrir la guardería tras el baby boom que ha vivido el pueblo–tiene seis alumnos a los que pronto se les sumarán dos más– y ahora también asume el salario de la maestra de educación infantil, un sueldo que sufraga DGA en otros municipios a través de un convenio que en Mirambel aún no se ha firmado. En la pasada legislatura las obras en guarderías también se costeaban con fondos europeos.
El Consistorio ya desembolsó 60.000 euros, tan solo entre la remodelación de la antigua escuela (40.000 euros) y la compra de mobiliario (20.000 euros) y desde junio del año pasado asume el salario de la maestra, que asciende a 29.000 euros al año.
Estos gastos ahogan económicamente a un Ayuntamiento que tiene un presupuesto anual de casi 300.000 euros porque tan solo las obras y el salario ya se han llevado un tercio de lo que entra en las arcas municipales en un año.
El municipio lleva meses esperando firmar un convenio con DGA. Este documento contemplaría, al igual que en otros municipios, que el ejecutivo autonómico sufrague el salario de la maestra, 22.500 euros al año; y el Ayuntamiento se haría cargo de la Seguridad Social, 6.500 euros.
La escuela infantil facilita que las familias puedan conciliar la vida familiar y laboral sin salir de su pueblo. Hasta junio los padres tenían que desplazarse diariamente hasta Cantavieja para llevar a sus hijos a la escuela infantil con la pérdida de tiempo que el trayecto conlleva, además de los riesgos en la carretera, especialmente en invierno.
La escuela infantil de Mirambel está ubicada en el mismo edificio donde se situaba la que cerró hace 22 años. Cuenta con cocina, baños y dos salas, además de una zona con césped al aire libre. Abre de 8.30 a 15.00 y la maestra es una diplomada en Educación Infantil para que su función vaya más allá del simple cuidado de los niños. Además, cuenta con servicio de comedor con la comida que los padres llevan para sus hijos.
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