La corredora de ultradistancia Miriam Llop suma medallas y reconocimiento en una disciplina exigente física y mentalmente. Se ha subido al podio como campeona de Aragón de ultradistancia en 2023 y subcampeona en la Gran Trail Aneto-Posets en 2024. En el último año, la fabarola ha sumado a un compañero de carreras, su marido, con quien ha creado el equipo más especial: Bendita Locura.
El 2025 trajo un oro en la Tastavins Trail, en el recorrido de 22 kilómetros y en el podio femenino; un bronce en la modalidad individual en la Ultra-Trail Guara Somontano y una plata para la de equipos en esta misma cita. Además, consiguió el tercer puesto en la categoría general del Campeonato de Ultra Aragón y el segundo en su categoría. ¿Fue un buen año?
Tuvimos un principio de año muy bueno porque además también fuimos a la Snow Campeonato de España con la selección de España. Empecé bien, a mitad de temporada frené un poco por unas molestias en los glúteos y al final mejoró. Esto va a rachas.
¿Cómo se gestiona para mantener la cabeza fría?
Es cuestión de años. Tienes que saber que tienes altibajos, sobre todo, haciendo deporte y en qué nivel y qué cantidad o cuántos kilómetros haces. Es un trabajo diario. Si el cuerpo aguanta, la cabeza le puede seguir. Para ello es importante el calendario, la preparación, los descansos… medir bien los tiempos. Yo soy un poco cabeza loca en ese sentido porque entreno todos los días y tres días además intento hacer fuerza. Pero hay rachas que sobrecargas y tienes que levantar el pie y frenar en la competición o, incluso, en el entrenamiento.
Uno de sus objetivos este 2025 era la Ehunmilak Ultra-Trail, pero sufrió durante la carrera una rotura en el gemelo. ¿La pudo terminar?
No. Me quedé a unos 40 kilómetros, no podía ni andar y aun intenté hacer 13 kilómetros más. Fue un fin de semana largo, intenso y de bastante sufrimiento porque me estaba preparando muy bien la carrera y que te ocurra una lesión que no te esperas, es un dolor. Pero en 15 días o tres semanas ya estaba corriendo otra vez.
¿Se volverá a presentar?
Este era el último año porque han dicho que desaparece ya. Me estoy planteando también no hacer carreras de más de 20 horas porque las recuperaciones son muy duras y largas física, nutricional y mentalmente. Tengo un par de objetivos por ahí que me gustaría hacer, que son larga distancia, y ya luego me plantaré en los 80-100 kilómetros.
¿Cuáles son las dos citas que tiene pendientes?
Una será la Canfrán 100 kilómetros porque tengo hechas todas las distancias y, además, fue la primera que corrí de 16 kilómetros. Solo me falta esa distancia y dicen que son los 100 kilómetros más largos del mundo porque tiene mucho desnivel y piedra. Después me gustaría ir a los Alpes a correr la Ultra Trail de Mont Blanc o la Traces des Ducs de Savoie.
Una de las novedades de este año fue que formó equipo con su marido, Nacho Torres. Son ‘Bendita Locura’. ¿Es una locura este proyecto?
Llevamos más de un año y medio que él hacía asfalto y le dio la venada de ver qué pasaba con la montaña. Ya está empezando con unas distancias considerables. En Guara hizo la de 80 kilómetros y ya podemos empezar a ir juntos, no en todas, porque yo estoy más preparada. Llevamos una vida bastante acorde, nos levantamos todos los días a las cinco y cuarto para ir a correr, pero sí es una locura, aunque como nos gusta le ponemos el bendita.
En la Ultra de Guara Somontano consiguieron podio, ¿fue una sorpresa?
Nos apuntamos por equipo porque le hacía ilusión a él y era su primera carrera de ultradistancia, no esperábamos ser primeros en pareja mixta -los primeros del podio fuero dos chicos-. Fue una alegría y él aguantó muy bien, nos lo pasamos fenomenal
Usted empezó hace una década a correr. ¿Qué le motivó?
Comencé a correr a raíz de quedarme embarazada. Antes hacía mucha bici y salía a correr algún día, pero no es el deporte más divertido. Cuando tuve a la peque no tenía tiempo para entrenar, porque para la bici necesitaba tres horas, y el asfalto no me convencía para correr, pero escuché a gente que hacía alguna carrera de montaña y me apunté. Me gustó muchísimo porque no son los ritmos agónicos del asfalto y hay cambios, igual vas andando, que vas volando o arrastrándote, además del paisaje. El día que di a luz corrí ocho kilómetros. Por la mañana me fui a trotar y por la tarde nació la niña. Así nos va (risas).
¿Cuáles son sus objetivos para este año?
Vamos a Zoquetes como todos los años, aunque no a competir; y con la selección española tengo en enero el Campeonato de España, en Navarra de Snow Running. Después con la selección de Aragón vamos a Albacete en mayo al Campeonato de España; y con el club vamos al Campeonato de España en Pontevedra. Estas tres para competir y el resto (de carreras) para divertirme.




