La llegada de visitantes a las Grutas de Cristal del Molinos es un constante prácticamente en todos los meses del año y aunque la belleza de esta cueva maravilla de la naturaleza despierta la curiosidad de muchos, no todos se aceran después a conocer los encantos del propio pueblo. En un intento de revertir está situación el Ayuntamiento de Molinos sigue trabajando en nuevos atractivos para retener a los turistas que ya están llegando a la localidad.
La primera iniciativa que se puso en marcha desde el principio de la legislatura fue incluir visitas guiadas por el municipio con la entrada a las propias grutas. Este año, el consistorio se ha centrado en el arreglo y la construcción de un mirador para seguir sumando puntos de interés. La inversión asciende a 120.000 euros procedentes del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) y 12.000 euros aportados por el propio Ayuntamiento. La obra está recien terminada y además de suponer un gran atractivo para los turistas por las hermosas vistas, se ha convertido también en un punto de encuentro para los vecinos de la localidad.
«Es un punto importante para el pueblo, está junto al barranco de San Nicolás y la verdad es que las vistas hacia el salto del agua y la cascada que hay en el río son muy bonitas. Es una perspectiva muy diferente a la habitual», explica el alcalde de la localidad, David Ferrer.
Además de en la llegada de potenciales turistas, el Ayuntamiento piensa también en los vecinos y aseguran que está espacio está destinado a ser «el mejor punto de encuentro para que los vecinos puedan salir a tomar la fresca durante el próximo verano». «Es un sitio muy fresquito y como está al lado del río se está muy bien también», añade el primer edil.
El espacio que se ha restaurado es un antiguo molino y ahora mismo de el se conservan los arcos, un antiguo palomar y las propias piedras del molino. «Molinos debe su nombre a que antiguamente en el municipio había muchos molinos tanto de aceite como de harina y este mirador nace de los restos de uno de los más grandes que había», explica Ferrer que añade que se han respetado las construcciones de piedra que se han restaurado para una mejor conservación.
"Decorarlo con alegría"
El siguiente paso una vez la obra esté terminada es «decorarlo con alegría». Para ello, el Ayuntamiento está en conversaciones con el centro de Atadi en Andorra para que sean ellos los que se encarguen de los trabajos en los jardines. «Sabemos que trabajan muy bien y también nos gustaría favorecer con un programa que trabaja por la inclusión con Atadi y por eso nos haría ilusión darles la oportunidad», explica el alcalde. Además de estos jardines, también está previsto el arreglo de los jardines que rodean la torre de la Iglesia que, con el paso de las fuertes sequías de los últimos años, se han ido secando y necesitan de cuidados y mantenimiento.
Un complemento a las Grutas
El actual equipo de Gobierno, liderado por David Ferrer (Por Molinos) como alcalde, tiene la promoción del turismo como una de sus mayores preocupaciones durante esta legislatura. Si bien son muchos los que pasan por la Grutas de Cristal cada año, la intención del Consistorio es que la visita al casco urbano sea una parada más de la jornada para incentivar así el apoyo al consumo local, muy importante en una localidad que apenas suma 228 habitantes en su censo.
Al margen del impulso municipal al turismo local, las grutas del Cristal, que en 2026 celebrarán los 65 años desde su descubrimiento, siguen siendo el mayor atractivo del municipio. Desde que se hicieron visitables al público se han convertido en un referente para aficionados de la espeleología de todo el mundo. Y es que estas atípicas formaciones tienen un elemento diferenciador en relación a otras cuevas famosas de España, como pueden ser las Cuevas del Drach en Mallorca o las de Nerja: las llamadas estalactitas excéntricas, que bajan desde el techo desafiando la ley de la gravedad haciendo verdaderas filigranas, en varias direcciones.








