Música, risas y grandes momentos. El Certamen de Tunas de Calanda ha regresado en su ya consolidada tercera edición como una cita que asegura todo ello y mucho más. Desde este viernes un total de 9 tunas llenaron de alegría las calles de la localidad tras llegar desde diferentes puntos del país para reencontrarse con unos vecinos que ya consideran amigos. Entre ellos, esta año, también hay quien visitaba el municipio por primera vez, y es que el evento "no deja de crecer", según afirma, Alberto Herrero, alcalde de Calanda. "Cada vez son más las tunas que quieren venir, y los vecinos también lo esperan".
Todo comenzó en 2019, cuando una tuna visitó la localidad para las fiestas del Pilar. Su aparición sorprendió e hizo pasar tan buena jornada a los vecinos que Herrero decidió poner en marcha un certamen que "seguirá durante muchos años".
Los propios tunos explican que entre sus compañeros el evento "ya es más que conocido" y que son muchos los que llegan tras la recomendación de otros. Así lo demostraron los integrantes de la Tuna de Derecho de Alicante, presentes en la cita por primera vez este año: "nos habían dicho que el ambiente era incomparable. Y lo cierto es que los vecinos lo han sabido demostrar desde el principio". Junto a ellos también llegaron al municipio las tunas de Derecho de Zaragoza, Medicina de Zaragoza, Ingenieros Industriales de Zaragoza, Obras Públicas de Madrid, Universitaria Autónoma de Madrid, Universidad de León, Distrito Universitario de Vitoria y la Femenina del Distrito de Zaragoza (presentes por primera vez el año pasado y la única tuna de mujeres que forma parte de este evento).
Como es habitual en la programación, su música y animación hizo su aparición el viernes con el tradicional pasacalles. Este año su recorrido se modificó, pero los vecinos mostraron la misma buena respuesta que en ediciones anteriores. "Las calles habituales están en obras, y no nos quedaba otra que cambiarlo. Así aprovechamos para dar visibilidad a esta otra parte del municipio", puntualizó Herrero. Concretamente, las tunas partieron desde la plaza Doña Oliva Gasque para continuar por la calle Mayor hasta llegar a la plaza de España, donde fueron recibidos por las reinas de las fiestas. Todo ello con decenas de vecinos en aceras y balcones para no perder detalle alguno.
El ambiente festivo también continuó este sábado. Por la mañana, las tunas visitaron a los vecinos más mayores en la residencia municipal, y ya por la tarde volvieron a brillar en el momento estelar del evento, el propio certamen nacional. En él, la plaza volvió a abarrotarse y los tunos dieron lo mejor de sí. Por la noche será su despedida con una concentración por las calles del pueblo hasta el año que viene, cuando esta cita fija en el calendario de muchos por fin vuelva a regresar.
El alcalde valora positivamente que este evento también se haya convertido ya en un revulsivo económico para toda la localidad. "Hay 11 empresas implicadas en la organización. Los bares del pueblo, especialmente, dan las cenas a los tunos y notan ese impacto. Es gracias a todos ellos que este tipo de eventos pueden salir adelante", concluye.

















menos Tunas y más arreglar caminos que están hechos mierda dan vergüenza.
La idea es buena y todo lo que sea fomentar las actividades en poblaciones pequeñas esta genial, pero desde el ayuntamiento o la organización tendrían que dar un toque a algunos tuno (la minoría) que pillan unas cogorzas de campeonato, meando en cualquier lugar y dando una imagen bastante bochornosa. Acaba siendo un festival etílico de barra libre para alguno de ellos, con problemas serios que tendrían que revisarse.