Las Fiestas del Pilar no contaron este año con el "riguroso puente", lo que incidió directamente en la afluencia "media" de visitantes al territorio bajoaragonés, con excepción de algunas comarcas como la del Maestrazgo y el Matarraña, que alcanzaron mayores niveles de visitantes como es habitual para este época otoñal. A nivel general las reservas alcanzaron la mitad de la capacidad hostelera del territorio, siendo Calanda el centro neurálgico de la afluencia, pero predominantemente con la población local y segundos residentes.
En la comarca del Matarraña subrayaron que el pasado fin de semana la ocupación fue «casi total» y se espera un fin de semana de nuevo con altas cifras de ocupación. Sin embargo, el resto de semana los establecimientos trabajaron «a medio gas» y no se registró una afluencia comparable a otros años en los que el 12 de octubre es puente. Localidades como Valderrobres y Beceite sí que contaron con un goteo constante de visitantes aragoneses y de otras comunidades autónomas.
La comarca del Maestrazgo también destacó en cuanto a cifras de ocupación alcanzando un 80% de ocupación, «lo habitual» para este mes de octubre, aunque la falta de puente impidió alcanzar el lleno, como sí pasó otros años. La temporada de setas influye considerablemente en la llegada de visitantes en la temporada de otoño, sobre todo en la zona alta del Maestrazgo como es el caso de Cantavieja, La Iglesuela o Fortanete. La Silent Route es otro de los atractivos habituales de la temporada.
«Los fines de semana se nota bastante afluencia en otoño, entre semana menos. El Pilar no ha sido tan fuerte como ha podido ser otros años, por el día en el que ha caído», matiza Pilar Beltrán, presidenta de la Asociación de Empresarios de la comarca del Maestrazgo. A pesar del predominio del turismo micológico lo cierto es que la falta de lluvias en la comarca ha provocado que la recolecta se reduzca solamente a una actividad «experimental». «Por lo que hablamos con los clientes a lo mejor cogen 10-12 piezas, pero no pueden llenar la cesta como en otras temporadas», destaca Beltrán. El 85-90% de los visitantes provienen de la Comunidad Valenciana y Cataluña (parte de Tarragona), los dos grandes emisores limítrofes de la comarca. »Hace buen tiempo, la gente aprovecha para dar un paseo por el monte», puntualiza. Se trata de pernoctaciones cortas, de una o dos noches.
La comarca del Bajo Aragón registra una afluencia "bastante tranquila" en lo que llevamos de mes. "Hemos ido trabajando pero con normalidad, sin notar un pico destacable en el día del Pilar. No hemos notado apenas visitantes de Zaragoza", explicó Nieves Ballestero, gerente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Bajo Aragón. Los empresarios turísticos de la zona han notado cómo el contexto social y la crisis de precios ha influido directamente en el comportamiento de los turistas. "Hay gente que es más comedida en el gasto cuando viene a hacer turismo en el territorio y ya no compra con la misma alegría con la que lo hacía anteriormente. Sin contar a la gente en cuyos planes no entra viajar por su situación económica", explicaron desde la entidad bajoaragonesa.
Escasa afluencia en Alcañiz
Unos días bastante deslucidos turísticamente hablando también en la capital bajoaragonesa. La Oficina de Turismo de Alcañiz registró entre el sábado 8 y el miércoles 12, ambos inclusive, 518 visitas, una cifra no muy relevante con respecto a otros picos de visitas de años anteriores. En el día festivo del miércoles 12 de octubre se registraron solo 60 visitas, un dato considerablemente más bajo con respecto a los 146 turistas de 2019, año prepandémico. La razón principal es que entonces el día del Pilar cayó un sábado.
Respecto al perfil de los visitantes en Alcañiz predominaron las franjas de edad de jubilación, generalmente grupos de amigos, provenientes la mayoría del País Vasco, Cataluña o Comunidad Valenciana. También se dejaron ver algunos andaluces, cántabros o asturianos, la mayoría jubilados que «estaban por la zona» para conocer el territorio, tal como explica Raquel Herranz desde la Oficina de Turismo. «Esta vez ha sido un poco raro con el festivo a mitad de semana que ha afectado la afluencia de visitantes», destaca. La poca afluencia está directamente relacionada en esta anualidad con que no se haya contado con puente. Los pasadizos, el Castillo de los Calatravos o la ruta del casco antiguo son los atractivos de la capital bajoaragonesa.
Ocupación media en casas rurales
Desde la Federación Aragonesa de Turismo Rural (FARATUR) definen la afluencia en este «no puente» como «floja». Las reservas alcanzaron un 40% a nivel regional, un índice que ha podido incrementarse gracias a las reservas de última hora. «No ha sido una ocupación completa, se ha mantenido a la mitad de la capacidad", destacó Jesús Marco, presidente de FARATUR.
Sin embargo, la ocupación sí que fue más notable en los tradicionales destinos como los Pirineos. En la provincia de Teruel los sitios más buscados siguieron siendo las comarcas turísticas por excelencia como el Maestrazgo, Gúdar-Javalambre, Albarracín y el Matarraña (muchas de las visitas ligadas a la temporada micológica).
Desde FARATUR destacan, sin embargo, una diferencia fundamental respecto a otros años: el «inmenso vacío» en los lugares afectados por los grandes incendios de este pasado verano, como es el caso de la zona de Calatayud o el Moncayo. «Es triste, hemos constatado cifras bajísimas, la gente quiere salir, pasear disfrutar de la naturaleza, hacer senderismo… Los efectos han sido notables», destacó Marco.
Las casas rurales han estado ocupadas en su mayoría por grupos de amigos y familias, algunos de los cuales prefirieron escapar del bullicio de la ciudad. También hubo turistas provenientes de otras comunidades autónomas que buscaron, lo contrario, casas rurales cercanas a la capital aragonesa, precisamente para acercarse para ver a la Pilarica. «Desde Valencia y Cataluña son los emisores predominantes».
Respecto a la ocupación turística en Caspe y alrededores, desde la Oficina de Turismo de esta localidad destacan el «leve movimiento» que el municipio ha tenido en el día de Pilar. José Fillola, técnico encargado de la Oficina de Turismo en Caspe también achaca la falta de visitantes a la fecha en la que ha caído el día festivo: "Al haber sido un miércoles, muchas personas no han tenido puente, o si lo han tenido quizá han aprovechado para hacer viajes más largos a otros lugares", explicó.








No podía faltar la referencia a Beceite y Valderrobres, cuando en la comarquita esa hay 18 pueblos, creo.
Cansino y reiterativo.