De un tiempo a esta parte he notado que en muchos deportes de los que se practican en nuestro territorio las aficiones y seguidores han crecido tanto por el número de personas que acuden a presenciar el evento como también por los muchos que animan sin desmayo, a título individual o a título colectivo, a sus respectivos deportistas antes, durante y después del tiempo reglamentario que dura el evento.

Uno de los ejemplos más claros del colectivo de seguidores que existen en el Bajo Aragón Histórico es el conocido como Komando Tierra Baja. Constituido hace un par de temporadas, sus componentes se involucraron desde el primer día como los animadores oficiales del Balonmano Alcañiz. Es una auténtica gozada verlos durante los partidos que se disputan en el pabellón municipal alcañizano animar sin descanso al equipo, no solo en los buenos momentos, sino también en los menos buenos. Todo ello dice mucho de este grupo de jóvenes que han hecho de su apoyo al balonmano un espejo en el que se miran los aficionados de otros deportes y que poco a poco también comienzan a reunirse en grupos para apoyar a sus equipos. En ello anda el Intersala Alcañiz, equipo que milita en 3ª división, y en cuyos partidos se nota también un ambiente especial en las gradas que hacen que los jugadores noten el aliento de sus incondicionales de cara a lograr el objetivo de la actual temporada que no es otro que el de la permanencia. Aficiones y seguidores que también los tienen otros equipos como el Alcañiz, el Caspe, el Alcorisa de fútbol y fútbol sala, las chicas del voleibol, los conjuntos de baloncesto, los de hockey patines y un largo etcétera.

Está claro que el deporte sin apoyo desde las gradas o desde los lindes de una calle, de una carretera o junto al punto de partida de cualquier modalidad que se celebre al aire libre no sería l mismo. Unos seguidores que contra viento y marea y según donde se celebre el evento deportivo poniendo dinero de sus bolsillos transforman con su presencia el devenir de los deportistas. Un ejemplo a imitar por todos y siempre haciéndolo desde el respeto hacia el rival.

Javier Vílchez