Conocemos, o deberíamos, el funcionamiento de los temas mediáticos que se sitúan en la actualidad, sabemos lo que va a ocurrir los próximos años, España debe ser de goma de mascar, se estará rompiendo cada veinte minutos, pero hay seguirá en pie y lo sabemos todos, por mucho que bramen y exageren, gentes que en muchos casos viven mejor que la gran mayoría de los ciudadanos. Cualquier detalle o estupidez se elevará a categoría de noticia y mientras seguiremos mirando hacia otro lado con las cuestiones de fondo y de más relevancia.

Uno de esos temas de fondo debería ser el modelo económico, si vamos a seguir con la cultura de la subvención pública a las empresas privadas. Traía a colación esto, tras revisar las últimas noticias sobre las ayudas a una empresa en construcción en Andorra, empresa que como siempre viene de la mano de una subvención. Aquí no entro tanto en el debate de si me parece bien o mal, pero al menos empecemos a llamar a las cosas por su nombre. En los momentos que vivimos, vemos todos los días a políticos, gente en redes sociales y una parte del conglomerado mediático, señalando e induciendo a unas posturas pseudo liberales suicidas, contra el estado, los impuestos, de señalamiento de la gente pobre que recibe ayudas y no veas como sean inmigrantes, doble castigo…

Ahora me hago una pregunta ¿Cuántas veces has oído hablar de las mariscadas de los sindicatos, de los paguiteros, del chalet de Pablo Iglesias o de cómo despilfarran el dinero en la igualdad y demás «chorradas»? Y ahora contéstate honradamente a ti mismo ¿Cuántas veces oyes hablar de las subvenciones a la patronal, de la ingeniera fiscal de las grandes empresas que evaden miles de millones, de la cantidad de empresas multimillonarias que reciben ayudas directas del estado? Tal vez te sirva para darte cuenta de quien manda verdaderamente. El otro día contemplando la inmensidad del mar, me fijaba en la plataforma del proyecto Castor, uno de los mayores pufos pagado con dinero de todos a Florentino Pérez, dinero que debe devolver según la Audiencia Nacional, Florentino debió estudiar en la misma escuela que el juez que no sabía si M. Rajoy era el expresidente, más que nada, porque compareció por el tema y se pegó todo el rato diciendo que él no tenía ni idea, aunque era el propietario de la empresa que la construyó. Y en España se le trata de ejemplo y es intocable dicho señor.

Por eso, aunque hoy en día el problema más grave del mundo para muchos, aunque no saben explicarte en que las afecta en su día a día, es la amnistía, conviene recordar ciertas cosas de calado. Repito que no estoy en contra de que se ayude a las empresas, pero tal vez hay que empezar a practicar un poco más la igualdad de trato y decir las cosas como son, porque parece muy fácil señalar que Mohamed recibe una ayuda, pero cuesta un poquito más recordar los miles de millones que reciben tantos y tantos poderosos.

Víctor Puch. Sal en la herida