Hemos comprobado estupefactos el legado que han dejado en nuestros parques y zonas naturales las celebraciones descontroladas de los últimos dias. Esto sin embargo, lejos de ser un hecho aislado, se ha convertido en algo cuando menos frecuente, si no asiduo, en nuestras riberas y espacios ajardinados.

Estas conductas nos invitan a una reflexión: Como Asociación Amigos del Rio y los Espacios Naturales llevamos años intentando concienciar a la población de Alcañiz de la importancia de cuidar el medio ambiente y nuestro entorno natural. Hemos realizado charlas en colegios, salidas al río con escolares, talleres de divulgación y anillamiento de aves, días del árbol, jornadas de limpieza en la Estanca y riberas del Guadalope… Cuando asistimos con indignación a las imágenes que quedan tras estos botellones, pensamos que probablemente muchos de los que recibieron entonces aquel mensaje, están ahora llenando de basura nuestro río, ensuciando nuestros espacios naturales o destrozando el mobiliario que es de todos. ¿De que ha servido entonces aquel esfuerzo?

Nos planteamos muchas veces, si estas ideas calan en la gente. Si merece la pena seguir. Pensamos en todo el modesto trabajo hecho a lo largo de estos años, con ilusión, con toda la voluntariedad que hemos podido, y que seguramente ha sido en balde. Por supuesto que no todos los jóvenes se comportan así. Claro que hay muchos que actúan correctamente y que respetan la naturaleza que es de todos, pero creo que además de ser progresivamente una minoría, son chicos que probablemente estaban predispuestos a ello por su sensibilidad y educación familiar. El resto prosigue con su comportamiento incívico, por más que intentemos influir para que respeten y amen los valores de nuestro entorno natural, que es un bien de todos.

Asistimos atónitos a una práctica, que por reiterada no deja de ser aberrante. Hemos normalizado algo que no es normal. Llenar de basura los parques, las riberas, los montes no es ni normal, ni asumible, ni aceptable. Divertirse no es incompatible con el respeto y limpieza de nuestro entorno.

Debemos tener una profunda reflexión sobre nuestro papel y nuestro futuro como Asociación. Nunca hemos hecho nuestras actividades con ánimo alguno de lucro o notoriedad, sino con el único fin de conservar nuestra naturaleza y valorizar por parte de la población, sobre todo la más joven, los espacios naturales que nos rodean. A la vista de estos comportamientos, tenemos serias dudas de que lo estemos consiguiendo.

Asociación Amigos del Río. Correo del lector