Superados los seis primeros meses del año 2020 nos encontramos con una situación muy diferente a la que cualquiera podía imaginar el 31 de diciembre mientras se comía las 12 uvas y pedía los deseos para el próximo año.

La comisión europea que comenzaba sus andaduras por esa época planteaba una serie de prioridades para los próximos años, entre ellas el desarrollo de un Pacto Verde Europeo, a pesar de las adversidades se ha seguido trabajando en ello y hace poco tiempo presentó su estrategia de la Granja a la Mesa.

Un territorio como el nuestro, donde la agricultura y ganadería suponen un papel fundamental en la economía local, dicha estrategia incide directamente sobre el sector y a lo largo de los próximos años su implementación supondrá una serie de cambios en el mismo.

La estrategia europea sigue una serie de premisas o acciones entre ellas busca garantizar una producción alimentaria sostenible, para ello los productores deben adaptarse rápidamente, siendo necesarias inversiones en recursos humanos y financieros, por eso dichas actuaciones deben ser contempladas y valoradas positivamente en la Política Agrícola Común (PAC), por ello plantea la acción de reducción de la utilización de los plaguicidas en la agricultura en un 50% en los próximos años.

Una región como la nuestra afectada en algunas zonas por la actividad desarrollada con un exceso de nutrientes generadores de una fuente importante de contaminación del aire, el suelo y el agua, que afecta negativamente en la biodiversidad y en el clima. La Comisión Europea pretende reducir este impacto, para ello establecerá las herramientas que utilizará y definirá sus propios objetivos específicos. Esto se logrará aplicando y haciendo cumplir íntegramente la legislación medioambiental y climática pertinente, determinando junto con los Estados miembros las reducciones necesarias de la carga de nutrientes para alcanzar estos objetivos, aplicando la fertilización equilibrada y la gestión sostenible de nutrientes, y mejorando la gestión del nitrógeno y el fósforo durante todo su ciclo de vida.

Otra de las líneas de trabajo de esta estrategia de «La granja a la mesa» es la resistencia a los antimicrobianos derivada del uso de antibióticos para la protección de la salud humana y animal que actualmente ocasiona unas 33 000 muertes de personas en la UE cada año. La Comisión reducirá un 50 % las ventas de antimicrobianos para animales de granja y de acuicultura de aquí a los próximos 10 años. Por ello trabajara en políticas de bienestar animal para mejorar la salud de los animales y la calidad de los alimentos, ayudando a preservar la biodiversidad. Una demanda mayor cada vez por parte de la ciudadanía, de ahí que la Comisión se planteé la posibilidad de introducir un etiquetado de bienestar animal con el fin de trasmitir mejor a lo largo de la cadena alimentaria y que el consumidor conozca adecuadamente el proceso de lo que consume.

Con la finalidad de ayudar y apoyar técnicas más respetuosas con el medio ambiente, la Comisión Europea apoyara e impulsara el crecimiento de la agricultura ecológica, intentando alcanzar valores del 25% de toda la superficie agrícola se dedique a ello. En la actualidad en la provincia de Teruel encontramos más de 400 operadores certificados en Agricultura ecológica en diferentes sectores como puede ser desde productores de bovino, ovino o caprino, productores de aceites de oliva, vinos, cereales u otros sectores. Un área que cada vez se ve más incrementado y más productores se suben al tren de la producción ecológica.

La crisis sanitaria ha situado con mayor fuerza aún si cabe una de las líneas de la estrategia europea, la necesidad de garantizar una adecuada cadena alimentaria así como el abastecimiento necesario de todos los productos de primera necesidad, poniendo en valor el trabajo y desempeño del sector primario siendo necesarios e imprescindibles ya que ellos no han dejado de trabajar en ningún momento durante la crisis.

Dicha incidencia nos ha mostrado la vulnerabilidad y la importancia de buscar y alcanzar el equilibrio entre la actividad humana y la naturaleza, por ello las prioridades de la Comisión Europea que comenzaban a principios de Diciembre se ven afectadas por la COVID poniendo en manifiesto la importancia del sector primario y la naturaleza, buscando un equilibrio nuevo entre ambas partes, cambiando así los propósitos de año nuevo.

Lorena Sales – Centro de Información Europe Direct (CIED Maestrazgo)