Una de las medidas más urgentes a implantar en el medio rural y que podría suponer todo un avance en la lucha contra la despoblación es la implantación de la escolarización a los dos años. El presidente de la Diputación Provincial de Teruel y el Consejero de Educación se reunieron ayer para tratar las cuestiones educativas que afectan a la provincia, y se planteó de nuevo la necesidad de poner en marcha una medida que ya está funcionando en algunos centros de las capitales aragonesas. Aplicarla sería un alivio a la asfixia de muchos pueblos que se ven obligados a cerrar escuelas infantiles por no cumplir las ratios mínimas, para permitir conciliar la vida familiar así como para economizar los recursos públicos. El plan piloto para extender la escolarización a los dos años lleva funcionando desde el curso 2016 – 2017 y ya está implantado en más de una veintena de centros de nuestra comunidad. Sin embargo, su traslado al medio rural sigue quedando muy lejos, cuando en este entorno existen razones más que justificadas para implantarlo y donde, salvo en Alcañiz, no entran en competencia con las guarderías privadas. De hecho, se da la circunstancia de que muchas escuelas infantiles rurales también tienen problemas para mantenerse abiertas por falta de bebés. Agrupar recursos y unir a niños de dos y tres años es de toda lógica, de hecho esto ya se está produciendo de facto en el último curso de las escuelas infantiles. También los estudios pedagógicos avalan la entrada temprana en la escuela. El comité español de UNICEF señala que los niños no deberían estar fuera de la escolarización obligatoria y de calidad ya a esta edad porque esta etapa educativa asienta las bases del éxito escolar, para que puedan desarrollar en etapas posteriores habilidades y capacidades en los diferentes entornos de socialización, para evitar las desigualdades de entornos desfavorecidos (como podría ser el rural) constituyendo una inversión rentable contra el fracaso escolar. Caminar en esta dirección para ponerla en marcha el curso que viene, en la línea de la nueva ley prevista por DGA para la «revitalización del medio rural», sería todo un avance en la lucha contra la despoblación y que permitiría además coordinar los esfuerzos económicos y de gestión que el Gobierno de Aragón está realizando para mantener abierta la escuela rural con escuálidas ratios de tres alumnos.