Ahora que, por fin, se ha declarado oficialmente, que los días de luto lo sean de verdad y sirvan para la reflexión y el pensamiento sereno. Para recordar a los que nos han dejado sin hacer ruido, personas mayores, pero también, muchas, de mediana edad, e incluso jóvenes.

Para pensar en los familiares que no pudieron juntar su soledad a la de aquellos que morían sin sentir su cercanía, sino sólo un desgarro, una llaga que ni siquiera pudieron cerrar, como se cierra un ataúd, tras su muerte.

Para pensar en los sanitarios que los acompañaron en su agonía sintiendo que la compasión les rompía por dentro y sabiendo que tendrían que pegar los pedazos y regresar al día siguiente, como un Sísifo que arrastra, desprotegido, su pesada carga.

Por mucho que amontone, que amontonemos, palabras no podré, no podremos, cerrar el inmenso hueco que ha dejado el manto de silencio que extendieron sobre su muerte. Los suyos les amaban y sólo podemos conocerlos mirando a los ojos de sus seres queridos, hasta compartir el dolor de su pérdida, hasta hacerlo nuestro. Porque sólo si los recordamos, a todos y cada uno, seguirán con nosotros. Y, la mejor manera de rendirles homenaje, de recordarlos es no destruir su legado.

El mayor número de muertos se ha dado entre nuestros mayores de setenta años, aquellos que, tras padecer la posguerra franquista, incluso la guerra, se unieron en el sueño común de la democracia luchando por dejarnos un legado de convivencia y tolerancia; porque sus padres, que tuvieron que combatir y sufrir una guerra de hermanos, les enseñaron a no odiar. Porque como confesó Andrés Trapiello, al pie de la tumba de Chaves Nogales, el secreto de la memoria histórica bien entendida es recordar que hay que olvidar para ganar la paz.

Ellos construyeron con esfuerzo y sacrificio la España que disfrutamos, y que algunos quieren romper, por eso, el mejor homenaje que podemos hacerles es que esta inmensa cicatriz de muerte que cruza España nos una en el dolor, en el luto, a todos, como lo haría una sutura.

Luis Esteban – CIUDADANOS Calanda