Las cifras de impacto económico de Motorland presentadas esta semana ponen de manifiesto que el proyecto del motor tiene un enorme potencial, un retorno claro y una capacidad de expansión por desarrollar. El IAF encargó este estudio a dos consultoras independientes especializadas para dejar fuera de toda duda los análisis previos de años anteriores realizados desde Aragón. Según las reputadas empresas especializadas en estudios de mercado AINMER y Onclusive, el impacto económico total de Motorland en Aragón asciende a 47 millones de euros anuales en los ejercicios en los que Alcañiz acoge la celebración del mundial de MotoGP, esto implicaría una repercusión global de unos 650 millones de euros desde el inicio.

Teniendo en cuenta las vicisitudes de gestión que ha atravesado en los últimos años el proyecto, con dos cambios de dirección que no han cuajado y han supuesto una importante pérdida de oportunidades, así como un claro abandono político, se puede afirmar que estas cifras son verdaderamente positivas.

En los últimos años se ha arrinconado a Motorland como eje vertebrador de Aragón, limitándose el ejecutivo autonómico (por tiranteces políticas) a financiar lo correspondiente a las pruebas pero sin ningún interés en potenciar el crecimiento del proyecto, su buena marcha y su reconocimiento social fuera del Bajo Aragón. De hecho, resulta llamativo que este mismo informe lleve elaborado desde mediados del año pasado y todavía no hubiera visto la luz, lo que pone de manifiesto el desinterés hacia lo que sucedía en el interior de Motorland desde hace tiempo.


Cabe esperar que el nuevo gobierno autonómico tome las riendas de la situación, reimpulsando la capacidad de Motorland y Technopark en su conjunto. El propio informe incide en que el circuito de velocidad se encuentra en fase de crecimiento y tiene «una gran capacidad de mejorar sus resultados», tanto por su juventud como precisamente por las acciones de marqueting, comunicación y difusión que no se han realizado hasta ahora. Por el momento, DGA prevé crear un consejo asesor del mundo de la automoción y también firmar con Dorna el Mundial de MotoGP hasta 2027, dos pasos en positivo.

La elección correcta del nuevo director y el modelo de gestión por el que se apueste serán claves en el futuro para rentabilizar una inversión pública cuyo retorno, dignificación e imagen demarca puede ser mucho mayor.

Editorial